Y de esto trata el sendero de ECK: de caminar por el sendero hacia Dios. Más aún: se trata de caminar tu sendero hacia Dios, porque tu sendero no es mi sendero, y mi sendero no es el tuyo. Pero eso está bien, porque cuando Dios te hizo a ti, hizo un ser único.
Eres alma, y esa es la identidad detrás de tu nombre, detrás de tu forma física, detrás de la belleza de tu rostro.
Estás hecho a la imagen de Dios y es una imagen del amor divino. Pero recuerda: tú estás hecho a imagen de Dios, pero también lo está tu prójimo, y yo también.
Y así el respeto que le darías a la persona que más amas y a mí. Cuando digo la persona que más amas, puede ser persona, lugar, animal o cosa a la que le das más amor. Si puedes tener ese mismo amor para ti mismo, entonces te estás reconociendo como la Santa Luz Divina de Dios que eres.