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 El Tercer Ojo


El Tercer Ojo EL TERCER OJO

“El asiento del alma en el estado despierto” (Harold Klemp)

“El Castillo Central” (Taoismo)

“El Ojo de Shiva” (Hinduismo)



Fisiología

El Tercer Ojo corresponde físicamente con la glandula pineal. Es una pequeña glándula endocrina que se encuentra en el centro del cerebro, protegida entre los dos hemisferios cerebrales. Se considera un misterioso epicentro de la anatomía humana.
Filosofía

René Descartes, en su obra “Treatise of man”, no describió al hombre, sino una especie conceptual del hombre, una criatura creada por Dios, que consistía de dos ingredientes, un cuerpo y un alma. Descartes afirmaba que la glándula pineal conectaba el cuerpo con el alma.


Psicología profunda
Antiguo Egipto

Los antiguos egipcios ya sabían de donde viene la representación del ojo de la conciencia y la glándula que despierta la visión de la conciencia.

La referencia a la glándula pineal como objeto de adoración puede verse claramente en objetos del antiguo Egipto (se representa por una especie de piña, por su extraordinario parecido).


Taoismo

Según el tratado Taoísta “El Secreto de la Flor de Oro”, la unidad de la conciencia se puede lograr mediante la concentración en el punto situado exactamente entre los dos ojos. Este punto se denomina “Castillo Central” o “Palacio de Oro” en el Taoismo y “Tercer ojo” en la filosofía oriental. Los dos ojos simbolizan los dos modos de conciencia o principios universales: el yin (femenino, intuitivo, sintético) y el yang (masculino, racional, analítico). En ese Tercer Ojo la conciencia unificada se manifiesta como “luz blanca”, el mismo color que el Rebis alquímico [ver Adenda].

La denominación “Flor de Oro” hace referencia a dos signos (Gin y Hua), que puestos uno encima de otro forman la palabra “luz”, que es la referencia metafórica de la conciencia.

Según este tratado Taoista, el Castillo Central hay que fortalecerlo y defenderlo, pues es el lugar más importante del hombre. Es su refugio interior, el punto de comunicación con su alma y el puente hacia el Espíritu. El alma es una “chispa” o parte del Espíritu. Es la raíz de la conciencia. La experiencia nos hace co-creadores en lugar de seres pasivos de la creación.

El secreto es “hacer girar la luz”, que parece indicar el proceso de mirar desde fuera hacia dentro, para disolver la oscuridad y conectar con el alma. A veces se ve una imagen brillante denominada “mandala” en el budismo tibetano y que, según los taoistas, es la manifestación o reflejo de la Luz o esencia original.

En el año 2007, ocho europeos fueron entrenados en las técnicas de meditación de “El Secreto de la Flor de Oro”. Seis de los ocho vieron un mandala y fueron capaces de dibujarlo. Los resultados se publicaron en una revista [Wang, 2008].

“El Secreto de la Flor de Oro” fue traducido al alemán en 1928 por Richard Wilhelm, el mismo que tradujo el I Ching. Wilhelm era amigo e Jung, y leyó su traducción. Existe traducción al español, que contiene el texto original, junto con una introducción de Jung y comentarios de Wilhelm. Thomas Cleary realizó una nueva traducción del texto original al inglés. Hay diferencias significativas entre ambas traducciones. La de Wilhelm es más poética, e intuitiva. La de Cleary es más literal y racional. Cleary critica en varias oportunidades la traducción de Wilhelm.


Hinduismo

En el hinduismo el Tercer Ojo se le llama “El Ojo de Shiva”, que tiene el poder de unificar el tiempo, el poder contemplar a la vez el pasado, el presente y el futuro. Shiva es uno de los Dioses de la trinidad hindú (el Dios destructor), junto con Brahma (el Dios creador) y Vishnú (el Dios conservador). Se afirma que una mirada de Shiva con su Tercer Ojo reduce todo a cenizas, destruyendo así toda manifestación.

El Tercer Ojo corresponde al sexto chakra (Ajna). Hay siete chakras o centro energéticos en el cuerpo. La palabra “chakra” significa “rueda” en sánscrito. Cuando el sexto chakra se ilumina, despierta también al séptimo chakra (el loto de los mil pétalos), localizado en la coronilla, la puerta que conecta con el Espíritu.


Cristianismo

Jesucristo, sin lugar a dudas, se refería a este Tercer Ojo cuando decía que “La lámpara del cuerpo es el ojo; por eso, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz” (Mateo 6:22). Es decir, el Tercer Ojo es la conciencia que ilumina.

En la iconografía del cristianismo la glándula pineal se observa en el mismísimo Vaticano y en el cetro del Papa.



Adenda

El Rebis alquímico

La alquimia hace referencia al Rebis (o Res-bis, la “cosa doble”), un ser mitológico hermafrodita que simboliza la unión de los opuestos complementarios:
Bibliografía