EL TERCER OJO. CIENCIA Y ESPÍRITUALIDAD
✲ Fisiología.
El Tercer Ojo corresponde físicamente con la glandula pineal. Es una pequeña glándula endocrina que se encuentra en el centro del cerebro, protegida entre los dos hemisferios cerebrales. Se considera un misterioso epicentro de la anatomía humana.
- Tiene forma de piña (de ahí su nombre).
- Tiene el tamaño de un garbanzo: entre 5 y 9 mms. de tamaño.
- Está a un par de centímetros por encima del entrecejo y a mitad de camino entre la frente y la nuca.
- Produce una hormona muy importante que es la melatonina. Se activa ante la carencia de luz segregando melatonina. La melatonina regula los ciclos de vigilia y sueño, debido a la sensibilidad a la luz. Cuando la luz se apaga, la glándula se activa y empieza a segregar melatonina, induciendo al sueño. La melatonina funciona como antioxidante y tiene propiedades anticancerígenas y de antienvejecimiento.
- Controla todas las otras gándulas del cuerpo mediante un neurotransmisor llamado DMT (Dimetiltriptamina), que es el psicodélico más potente que se conoce.
✲ Filosofía.
René Descartes, en su obra _Treatise of man_, no describió al hombre, sino una especie conceptual del hombre, una criatura creada por Dios, que consistía de dos ingredientes, un cuerpo y un alma. Descartes afirmaba que la glándula pineal conectaba el cuerpo con el alma.
✲ Psicología profunda.
- El Tercer Ojo es el Centro del hombre. El universo entero está dentro de él.
- Es la puerta que se abre hacia dentro, que calma la mente (por autopercepción) y que nos conecta con el Espíritu, el Tao, el Unus Mundus alquímico, la conciencia pura, la autoconciencia, la esencia de todo lo que existe por sí mismo.
- Se experimenta como liberación (libre de opuestos), como conciencia pura (unificada) y como inteligencia creativa.
- Es la clave de los mundos secretos, el punto donde se trasciende el espacio y el tiempo.
- Es la puerta hacia el autoconocimiento y el conocimiento supremo.
✲ Antiguo Egipto.
Los antiguos egipcios conocían la glándula que despierta la visión de la conciencia. La referencia a la glándula pineal como objeto de adoración puede verse claramente en objetos del antiguo Egipto (se representa por una especie de piña, por su extraordinario parecido).
✲ Taoismo.
Según el tratado Taoísta “El Secreto de la Flor de Oro”, la unidad de la conciencia se puede lograr mediante la concentración en el punto situado exactamente entre los dos ojos. Este punto se denomina “Castillo Central” o “Palacio de Oro” en el Taoismo y “Tercer ojo” en la filosofía oriental. Los dos ojos simbolizan los dos modos de conciencia o principios universales: el yin (femenino, intuitivo, sintético) y el yang (masculino, racional, analítico). En ese Tercer Ojo la conciencia unificada se manifiesta como luz blanca.
La denominación “Flor de Oro” hace referencia a dos signos (Gin y Hua), que puestos uno encima de otro forman la palabra “luz”, que es la referencia metafórica de la conciencia.
Según este tratado Taoista, el Castillo Central hay que fortalecerlo y defenderlo, pues es el lugar más importante del hombre. Es su refugio interior, el punto de comunicación con su alma y el puente hacia el Espíritu. El alma es una “chispa” o parte del Espíritu. Es la raíz de la conciencia. La experiencia nos hace co-creadores en lugar de seres pasivos de la creación.
El secreto es “hacer girar la luz”, que parece indicar el proceso de mirar desde fuera hacia dentro, para disolver la oscuridad y conectar con el alma. A veces se ve una imagen brillante denominada “mandala” en el budismo tibetano y que, según los taoistas, es la manifestación o reflejo de la Luz o esencia original.
En el año 2007, ocho europeos fueron entrenados en las técnicas de meditación de “El Secreto de la Flor de Oro”. Seis de los ocho vieron un mandala y fueron capaces de dibujarlo.
El texto taoísta fue traducido por Richard Wilhelm (traductor también del I Ching). Jung, que era amigo de Wilhelm, leyó su traducción. Existe un libro en español (que adjunto en formatos PDF y ePub) que contiene la traduccion de Wilhelm, junto con comentarios de Jung y del propio Wilhelm.
* Hinduismo.
En el hinduismo el Tercer Ojo se le llama “El Ojo de Shiva”, que tiene el poder de unificar el tiempo, el poder contemplar a la vez el pasado, el presente y el futuro. Shiva es uno de los Dioses de la trinidad hindú (el Dios destructor), junto con Brahma (el Dios creador) y Vishnú (el Dios conservador). Se afirma que una mirada de Shiva con su Tercer Ojo reduce todo a cenizas, destruyendo así toda manifestación.
El Tercer Ojo corresponde al sexto chakra (Ajna). Hay siete chakras o centro energéticos en el cuerpo. La palabra “chakra” significa “rueda” en sánscrito. Cuando el sexto chakra se ilumina, despierta también al séptimo chakra (el loto de los mil pétalos), localizado en la coronilla, la puerta que conecta con el Espíritu.
✲ Cristianismo.
Jesucristo, sin lugar a dudas, se refería a este Tercer Ojo cuando decía que “La lámpara del cuerpo es el ojo; por eso, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz” (Mateo 6:22). Es decir, el Tercer Ojo es la conciencia que ilumina.
En la iconografía del cristianismo la glándula pineal se observa en el mismísimo Vaticano y en el cetro del Papa.