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 Despertar en el Sueño


Despertar en el Sueño DESPERTAR EN EL SUEÑO

✲ El Alma y el sueño.
El sueño viene de la imaginación creativa, una facultad del Alma que nos hace semejantes a Dios. El Alma comparte los atributos divinos de amor, sabiduría y libertad.

Soñar es la naturaleza del Alma inmortal. Soñamos dormidos y despiertos.

El Alma es una unidad de conciencia. Mientras el cuerpo duerme, la conciencia del Alma está despierta. El recuerdo de esta experiencia del Alma en los otros planos es lo que llamamos sueño.

Los sueños son la puerta que conduce a tus mundos internos, a los mundos celestiales. Los sueños son una forma de recibir mensajes del Espíritu. Nuestro vínculo con los mundos internos es normalmente a través de los sueños.

✲ El mundo de los sueños.
Cuando terminas el día y te vas a la cama para descansar, el cuerpo físico duerme. Pero tú, como Alma, abandona el cuerpo humano y sales a los otros mundos, a los planos internos.

Tenemos vidas internas y externas, y ambas están estrechamente conectadas. Los sueños vinculan las dos realidades del cielo y la tierra, y te permiten, como Alma, moverte libremente entre ellas cada día al ir a dormir.

Los mundos de los sueños son tan reales como este mundo físico. Las personas que encontramos en ellos también son reales. Cada una de ellas tiene creencias que reflejan una pequeña parte de la verdad divina. Podemos aprender mucho sobre nosotros mismos y sobre la estructura del orden divino conociendo a personas de esos mundos.

Al principio, en las experiencias en los otros mundos actúas como observador. Pero, a medida que avanzas, te conviertes en participante, en actor. Entonces realizamos tareas en los otros planos, pero la mayoría de la gente no es consciente de ello. Cada uno de nosotros está ocupado haciendo algo para el propósito de Dios.

Toda experiencia tiene un aspecto espiritual, ocurra en la vida de vigilia o durante el sueño. Cualquier experiencia que tengas en el mundo de los sueños es tan útil espiritualmente como en el mundo de vigilia.

✲ El Alma es multidimensional.
El Alma comparte todos los aspectos de Dios, y puede estar en todas partes y en todos los lugares al mismo tiempo.

El Alma trabaja en varios niveles diferentes de conciencia al mismo tiempo o en una rápida sucesión.

El Alma mora en los planos inferiores. Al mismo tiempo, también mora en los planos superiores, los planos elevados de Dios.

✲ Como es arriba, es abajo.
Según este principio, cada plano es una manifestación del plano inmediato superior.

En virtud de este principio, en algunos de los cielos actuales, caminamos por calles de aspecto moderno en ciudades muy similares a las de la Tierra, salvo que son más refinadas. Nos relacionamos con personas en situaciones muy parecidas a las de la Tierra.

Y, en virtud, del mismo principio en cierto sentido vemos el futuro, porque a medida que los acontecimientos se desarrollan en los planos internos, se manifiestan con cierta aproximación en la vida física.

Los sueños también nos preparan para los futuros posibles. Entonces podemos decidir mejor qué sendero de futuro tomar.

✲ Los sueños lúcidos.
Cuando soñamos, tenemos experiencias en los otros mundos, pero normalmente no sabemos que estamos soñando y que hemos abandonado el cuerpo físico.

Creemos que lo que experimentamos es real, y lo es, pero no somos conscientes de que estamos en otra dimensión, en otro plano de existencia.

Los sueños lúcidos son sueños en los que el soñador es consciente de que está soñando. En algunos casos puede llegar a controlarlos y elegir lo que experimenta mientras duerme. Un sueño lúcido ocurre en el Plano Astral.

En los sueños, la persona normalmente es pasiva. En un sueño lúcido, la persona es activa: puede tomar decisiones, como orientar el sueño hacia un determinado tema.

✲ Sueños lúcidos vs. Viaje del Alma.
El Viaje del Alma va más allá del sueño lúcido. El sueño lúcido sucede en el Plano Astral. El Viaje del Alma puede ocurrir no solo en el Plano Astral, sino también en los planos superiores al Astral: Causal, Mental, Etérico y Plano del Alma.

Pero para tener un verdadero Viaje del Alma, el soñador necesita la ayuda del Mahanta, el Maestro de Sueños, que tiene el poder de llevar al soñador más allá del Plano Astral.

✲ Despertar durante el sueño.
A veces, durante el sueño, despiertas en un plano, y lo ves tan real, que crees que estás en el Plano Físico, pero es otro plano de existencia.

A veces te despiertas varias veces durante la noche, antes de que finalmente te encuentres despierto en el Plano Físico. Puede que entonces no estés seguro si realmente estás en el Plano Físico, porque lo ves igual de real que los otros planos en los que has estado mientras dormía tu cuerpo físico.

✲ Despertar en el cuerpo del Alma.
Si te despiertas en mitad de la noche en el cuerpo del Alma, te sentirás más vivo que despertar en el cuerpo físico o en el estado de sueño. Estás haciendo un Viaje del Alma durante el sueño.

Descubrirás que estás más vivo y más consciente de lo que nunca has estado en tu vida. Experimentarás la libertad del Alma. Sabrás que el Alma vive siempre en el momento presente, que no tiene edad y que no puede conocer la muerte.

Una experiencia de Viaje del Alma es mucho más real que la del mundo físico. Cada color, cada contacto, cada aroma de una flor, cada canto de un pájaro o el tintineo de una campana parecen tener vida propia.

✲ Recuerda tus sueños.
Trata de recordar tus sueños para tener una idea de quién y qué eres como Alma. Elevarás tu conciencia y ganarás sabiduría.

Los sueños son un regalo divino para adquirir conocimiento sobre nuestra verdadera naturaleza. Los sueños son un reflejo de tu vida y de tu nivel espiritual.

Lleva un libro de sueños. Anota lo que recuerdes al despertar. A medida que desarrollas la disciplina de recordar los sueños, también desarrollas la fuerza para despertar durante el sueño.

Los ejercicios espirituales de ECK te ayudarán a viajar más lejos en los mundos de los sueños y a conocer más profundamente las leyes secretas de la vida.

✲ Ejercicio espiritual: Obervándose a uno mismo caer dormido. Encontrarte en la eternidad.

(Extraído de Los Ejercicios Espirituales de ECK, Harold Klemp, ejercicio 20).

Cada noche al retirarte, relájate en la cama. Observa el proceso de dormir. Mantén tu atención en el punto entre las cejas, el Ojo Espiritual.

A medida que tu cuerpo se relaja y tu mente se aquieta, ocurre ese cambio de punto de vista que llamamos sueño. Mantén la actitud de consciencia. Notarás que tu cuerpo se aquieta y tus pensamientos se calman. La audición es a menudo la última en dejar la conciencia humana. Estarás en un estado fronterizo, como en un sueño.

Entonces llegarás a otro estado de ser. Se caracteriza por una claridad de visión mental. No es un estado inconsciente como una niebla mental, sino un nivel de consciencia más allá de los límites de la expresión humana normal.

Este punto de vista puede durar un momento o varias horas. Con la práctica puede durar toda la noche.

Para conservar esta lucidez, es necesario mantener un delicado equilibrio entre no volverte demasiado emocional y no olvidar que estás soñando.

¿Qué ha sucedido? Mientras el cuerpo descansa, despiertas en el Atma Sarup, el Cuerpo del Alma. Te encuentras en la eternidad, superando la muerte. Esta es la libertad de la que se habla tan a menudo en Eckankar.



✲ Técnica para tener sueños lúcidos.
Se considera que la técnica más efectiva para provocar sueños lucidos es la inducción mnemótecnica de los sueños lucidos (MLD, por sus siglas en inglés). Es un método ideado por el psicofisiólogo estadounidense Stephen LaBerge. Es bastante sencillo de usar, pero requiere un periodo entrenamiento para utilizarlo.

El primer paso consiste en recordar un sueño reciente, preferiblemente nada más despertar. A continuación, buscar en el sueño algún pequeño detalle anormal, que indique que se trata de un sueño: la presencia de alguien que no debería estar ahí, cambios en el mobiliario, conversaciones incoherentes, etc... cualquier señal extraña vale. Luego visualizar está anomalía hasta asociarla directamente al sueño, transformándose en ese momento en lucido.

El practicante debe recitar mentalmente varias veces al día: "La próxima vez que sueñe, quiero ser consciente de que estoy soñando".