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Los Elementales LOS ELEMENTALES

Desde tiempos inmemoriales se ha sostenido la creencia en la existencia de seres elementales. Estos seres, por su naturaleza sutil, son invisibles porque se encuentran en una dimensión distinta a la de los humanos. Según algunas tradiciones, los animales y los niños pequeños tienen la capacidad de verlos.

La creencia más generalizada indica que los elementales son anteriores a la aparición del hombre en el planeta.

Existe un abundante número de leyendas que describen encuentros con seres elementales que suelen estar intrínsecamente relacionados con la Madre Tierra o la Diosa Madre, como guardianes, protectores y depositarios de una cultura y de un lenguaje secretos. Los elementales siguen cautivando la imaginación de la gente.

✲ Representación de los elementales.
Es curioso observar que desde la antigüedad más remota, los elementales han sido representados de manera casi idéntica por los pueblos más diferentes, sin importar cuan lejos estuvieran esos pueblos unos de otros. Esto nos lleva a pensar que los elementales siempre se mostraron a los seres humanos con el mismo patrón.

✲ Cuatro tipos de elementales.
En la base de la jerarquía espiritual se encuentran los cuatro tipos de elementales correspondientes a los cuatro elementos de la naturaleza (tierra, fuego, agua y aire), de la que forman parte, habitan, guardan y protegen: gnomos, salamandras, ondinas y sílfides.

Los gnomos son criaturas de la tierra. Son unos seres diminutos, por lo que se les denomina "gente pequeña". Suelen vivir en los bosques. Han sido inspiradores de relatos, cuentos infantiles, películas y hasta series de televisión, en donde siempre han sido caracterizados como simpáticos, amables, bondadosos y sabios, aunque recelosos de ser vistos por los humanos.

Las salamandras son los elementales del fuego. Tienen forma de salamandra o aspecto de pequeños lagartos o dragones y cuidan del fuego, a veces de forma destructiva por el bien del hombre. Son expresiones de energía, de voluntad y de poder.

Las ondinas son los espíritus del agua. Son las sirenas de las leyendas. Son seres de una sensualidad refinada, conectados con los sueños y con el aspecto lúdico de la naturaleza.

Las sílfides son los espíritus del aire. Son conocidas en las fábulas como hadas. Tienen aspecto de jóvenes gráciles, de gran belleza y armonía.

✲ El éter.
A los cuatro elementos tradicionales se suele añadir un quinto elemento o quintaesencia, el éter, la materia primaria que está presente en todo, incluyendo los cuatro elementos y los seres elementales. A veces, el quinto elemento se asocia al hombre, pues el 5 es el número del hombre.

Los 5 elementos también se asocian a los sólidos platónicos: tetraedro (fuego), hexaedro (tierra), octaedro (aire), icosaedro (agua) y dodecaedro (éter). Fue Platón, en su obra Timeo, el que estableció esta asociación.

✲ Historia.
Los elementales se basan en la antigua teoría de los filósofos presocráticos (siglo VI a.C.) de que la materia se compone de 4 elementos: fuego, agua, aire y tierra. La tierra y el agua se consideraban pasivos, negativos y femeninos, mientras que el fuego y el aire se consideraban activos, positivos y masculinos.

El filósofo griego Empédocles (siglo V a.C.) propuso la idea de que todos los objetos están compuestos por diversas combinaciones de fuego, aire, tierra y agua.

Según los antiguos alquimistas, el oro podría producirse artificialmente encontrando la combinación correcta de estos cuatro elementos.

Después, esta teoría se mezcló con la creencia de que cada elemento tiene un espíritu o está habitado por espíritus. Las antiguas culturas creían que todo en la naturaleza estaba habitado por espíritus, y que podían encontrarse en cada árbol, arroyo, roca y nube.

Una vez adoptada la teoría de los cuatro elementos, hubo cuatro tipos de espíritus que acabaron encarnándolos. Estos espíritus recibieron el nombre de "elementales" muchos años después.

✲ Paracelso.
Paracelso, el gran médico y alquimista suizo, fue uno de los precursores de la medicina moderna. Muchos lo consideran el padre de la toxicología y la farmacología. Se podría decir que era una especie de híbrido entre esotérico y científico. Gran investigador, visionario y muy imaginativo, buscaba la piedra filosofal y el elixir de la eterna juventud.

Paracelso fue el primero en sistematizar la información referente a los seres elementales, en su "Tratado de los Ninfos, Silfos, Pigmeos, Salamandras y otros seres", publicado en 1566. Paracelso clasificó a estos seres de acuerdo con cada elemento de la Tierra. El 4 parece ser el patrón estructural del orden natural.

Para una explicación exhaustiva de cada elemental, hay que acudir a esta obra de Paracelso. A él se le ocurrió la palabra "gnomo" y probablemente también muchas de las historias sobre los elementales.

✲ Jesús Callejo.
Merece destacar este investigador español que escribió "Guía de los Seres Mágicos de España", una obra compuesta por tres volúmenes: Duendes, Gnomos y Hadas.

Según Callejo, las hadas son elementales asociadas principalmente a las flores de las plantas. Los gnomos están asociados a la tierra, y permanecen escondidos en bosques profundos y cuevas. Los duendes son más cercanos a los humanos, pues les gusta inmiscuirse en las casas y curiosear la vida de las personas.



✲ Imaginando trabajar a los gnomos.
El ejercicio 32 del libro "Los Ejercicios Espirituales de ECK" apela a la invocación de la gente pequeña (los gnomos) para neutralizar una situación de peligro:

"Si te encuentras en una situación en la que percibes peligro, utiliza tu imaginación en la contemplación para reparar la situación. En lugar de rendirte a la mano del miedo, invoca a la gente pequeña. Si estás en un avión, por ejemplo, puedes imaginar una fuerza de pequeños trabajadores pulcramente uniformados apretando todos los remaches, pernos y tuercas. Imagínatelos asegurándose de que todas las mangueras y boquillas están bien sujetas. Una vez que pongas en marcha el escenario en tu imaginación, ésta se hará cargo. Todo lo que tienes que hacer es verles trabajar.

"Siempre que haya una crisis, puedes trabajar con ejercicios creativos y visualizar a los trabajadores arreglando lo que esté mal. No se limita a los aviones; se puede hacer en cualquier sitio, incluso en tu oficina. Pero ten cuidado de no visualizar a trabajadores pegando a tu jefe o a compañeros que no hacen algo a tu manera. Eso te sitúa en el campo del poder. De alguna manera pagarás por el poder: las cosas saldrán mal y te saldrá el tiro por la culata.

"No tienes por qué aceptar pasivamente lo que los Señores del Karma te deparen como suerte en la vida. Si te llega una advertencia interna de que algo negativo está a punto de suceder, puedes utilizar tu imaginación creativa. Debes saber que hay una manera de neutralizar esa experiencia, si es la voluntad del ECK".