ECK
 Menú Principal
 Artículos
 Planos
 La Antigua Ley del Ocultismo


La Antigua Ley del Ocultismo LA ANTIGUA LEY DEL OCULTISMO

“Como es arriba, es abajo. Como es abajo, es arriba. Como es adentro, es afuera” (El Kybalion)



Esta ley afirma que “Como es arriba, es abajo”. Esta ley se interpreta en Eckankar como: Todo lo que existe en un plano de existencia es una manifestación o particularización del plano inmediato superior, que es más genérico, con más grados de libertad, más poderoso, más armonioso, más perfecto, más creativo, más liviano (menos denso), más flexible, más real, más luminoso, más verdadero, de mayor energía, de mayor vibración, de mayor vida y de mayor conciencia.

Esta ley también se suele denominar “principio de causalidad descendente”, siendo Dios la fuente y origen de las manifestación en todos los planos.

Por ejemplo, si existe luz, casas y templos en el plano físico es porque también existen en el plano astral. Si hay luz, casas y templos en el plano astral es porque también los hay en el plano causal. Y así sucesivamente.

Eso explica por qué las cosas que vemos en los otros mundos nos parecen tan familiares porque son muy similares a las cosas que vemos en este mundo, incluso aunque las leyes que gobiernen esos mundos sean diferentes de las del mundo físico.

Según esta ley, el mundo físico es un reflejo imperfecto del mundo astral. Y el mundo astral es mucho más perfecto y bello que el mundo físico. Muchos de los lugares que existen en el plano astral se parecen a los lugares del plano físico. Sin embargo, tienen un un estilo más refinado y artístico.

Todo en la tierra tiene su contraparte en el mundo astral. El mundo astral está configurado de la misma manera que el mundo físico. El mundo astral es casi idéntico al mundo físico.

En su versión original (la de Hermes Trimegisto), esta ley se llama “ley de correspondencia” y se formula así: “Como es arriba, es abajo. Como es abajo, es arriba. Como es adentro, es afuera”. Con esta ley se quería expresar que todos los niveles de existencia (desde el microcosmos al macrocosmos) comparten la misma esencia. Se decía: “Conócete a ti mismo y conocerás el universe”. Y que la meditación era el único método de investigación para conocer el universo.

En Eckankar sabemos que la esencia común a todo es el ECK, el Espíritu, la esencia de Dios, que se manifiesta como Luz y Sonido. Y que a través de la contemplación podemos llegar al estado de conciencia donde se unen ver, conocer y ser, incluso llegar a ser uno con el ECK.