ÁTOMOS ESPIRITUALES
El ECK, la Voz de Dios, la Palabra Viviente, la fuente de la vida y el amor, está compuesta de Luz y Sonido. Y es cíclica: fluye de Dios y luego vuelve a su fuente, el Océano de Amor y Misericordia.
El ECK, la sustancia primaria, está compuesto de "átomos espirituales", que fluyen de Dios constantemente y atraviesan todos los planos, superiores e inferiores.
La esencia del átomo espiritual es su vibración. La vibración es la manifestación de la acción del ECK. Todo lo que vibra está vivo, y todo lo que está vivo vibra.
Los átomos espirituales son Almas que tienen el poder del ECK. Tienen conciencia, identidad e individualidad. Constituyen una unidad indivisible, como indica su nombre.
Cada átomo espiritual se puede manifestar como un universo, un humano o un simple átomo físico, dependiendo de la misión que se le asigne.
Cada ser humano es un Alma, un átomo de Dios enviado a la Tierra para aprender una serie de lecciones. Los seres humanos somos universos creados a partir de un solo átomo espiritual.
El Alma es un átomo neutro de Dios, la divina fuente de la vida. La relación de cada Alma con Dios es individual.
Los átomos espirituales se denominan también "átomos universales" porque cada átomo puede cumplir cualquier misión que se le encomiende.
Cada átomo espiritual está luchando constantemente para manifestar más vida. Es inteligente y busca llevar a cabo el propósito por el que fue creado.
El universo se creó a partir de un átomo espiritual primigenio. Primero creó el Plano Etérico (con espacio, luz, materia y energía) y luego creó el resto de los planos en un proceso descendente. También apareció el tiempo.
Según la teoría mayormente aceptada por la ciencia, el universo se creó con el "Big Bang", una gran explosión de un átomo primigenio infinitamente pequeño cargado de una enorme cantidad de energía y de altísima densidad. Esta explosión dió origen a la materia, el espacio y el tiempo. Es decir, el universo se creó a partir de una parte infinitamente pequeña de sí mismo. Esta teoría no explica de donde salió ese átomo primigenio con tanta energía, por qué explotó y cómo dió lugar a las formas que se crearon (galaxias, estrellas, planetas, etc.).
El concepto de átomo espiritual guarda ciertas analogías con el concepto de mónada de Leibniz. Para Leibniz, las nómadas son los átomos espirituales de la realidad.
Una mónada es una sustancia simple, sin partes, sin extensión, indivisible, única, cualitativamente, cambiante, una unidad dinámica con energía interna.
Una mónada (del griego "monas", unidad) es una unidad inteligente, que es universal y simple a la vez –lo universal tiene que ser forzosamente simple– y que potencialmente se puede manifestar y aplicar a todo: metafísica, matemática, física, biología, psicología, etc. La monadología sería una ciencia de la unidad, de la totalidad o de la universalidad.
Según Leibniz, el Alma humana es una mónada que tiene conciencia y que se percibe a sí misma.