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 Pecado vs. Karma


Pecado vs. Karma PECADO vs. KARMA

"No hay decisiones correctas o incorrectas, en sentido espiritual. Sin embargo, todas nuestras elecciones tienen consecuencias". (Harold Klemp, Sabiduría del Maestro sobre Liderazgo Espiritual, libro 1, cap. 37, p. 152)

"La religión habla de pecado y culpa. La espiritualidad dice: "aprender del error” (Teilhard de Chardin).

✲ El pecado.
La palabra "pecado" viene del latín 'peccatum' (delito, falta o acción culpable).

Pecado es un pensamiento, palabra o acción que, en una determinada religión, se considera que va contra de la ley de Dios o los preceptos de esa religión.

La noción de pecado aparece en todas las religiones teístas, las que creen en un Dios como ser superior, creador del mundo y del universo.

Se habla también de "estar en pecado", el estado de la persona que ha pecado y todavía no ha recibido el perdón.

✲ El pecado en el cristianismo.
El pecado es una creencia fundamental del cristianismo. Es una transgresión voluntaria y consciente de la Ley de Dios.

El pecado se redime mediante la gracia de Cristo, el redentor.

Un cristiano puede llevar cualquier tipo de vida que quiera, que irá al cielo siempre que a la hora final confiese sus pecados y acepte la expiación de Jesús.

Se supone que todos, en mayor o menor medida, hemos cometido algún pecado en nuestra vida. Por eso dijo Cristo: "El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra".

✲ La negatividad del pecado.
El concepto de pecado es negativo por muchas razones:
  • Produce sentimientos de culpabilidad, miedo y temor. Con cada acto, el cristiano se pregunta: ¿será pecado? ¿me llevará al cielo o al infierno?

  • Los cristianos suelen sufrir por la imposición de los códigos religiosos o morales convencionales.

  • El sentimiento de culpa produce una imagen negativa en el pecador y puede conducir a castigarse a sí mismo para expiar los pecados. Puede conducir incluso a la auto-condenación, que es el peor pecado de todos.

  • El pecado es un instrumento de control. La amenaza de castigo por el pecado es un recurso de la iglesia cristiana para mantener a sus fieles bajo su control, en la ignorancia y la oscuridad espiritual.
✲ La confesión.
La fe católica considera la confesión un sacramento en el que quienes se acerquen a él con arrepentimiento y reparación reciben el perdón de Dios por sus pecados.

Cristo no instituyó la práctica de la confesión. Sin embargo, los primeros padres de la iglesia reconocieron que era una buena manera de contrarrestar el miedo a la condenación transmitido por la propia iglesia. Fue como una válvula de escape.

A diferencia de los católicos, los protestantes no tienen confesión formal. Basta un arrepentimiento y una simple comunicación con Dios en la intimidad de su propia oración.

✲ El pecado original.
Es uno de los fundamentos del cristianismo. Es el pecado que supuestamente cometieron nuestros primeros padres, Adán y Eva, al desobedecer a Dios en el Jardín del Edén (el Paraiso Terrenal) al consumir la fruta prohibida del árbol del conocimiento del bien y del mal. Por ello fueron expulsados del Paraiso Terrenal.

Por este pecado, todas las siguientes generaciones nacen con este pecado original, una culpa innata.

El concepto de pecado original supone que una persona es víctima del destino, puesto que no ha hecho nada para merecer el mal, excepto haber nacido.

El nacimiento es el punto de partida de la vida, pero el proceso mismo del nacimiento nos separa de Dios, nos priva del amor de Dios, porque heredamos el pecado original.

San Pablo y San Agustín creían que el pecado entró en el mundo a través del pecado original.

✲ La reparación del pecado original.
Según la doctrina de la iglesia, hay dos formas de reparar el pecado original, una universal y otra particular.

La universal es por el nacimiento de Cristo, el Mesías, el Salvador, el Hombre-Dios, que muere por los pecados de la humanidad y nos reconcilia con Dios redimiendo nuestros pecados.

La reparación particular se realiza mediante el bautismo, que borra el pecado original y Dios se hace presente en el Alma.

El cristianismo no aclara el destino de las personas que nacieron antes de Cristo o de los que no tuvieron la oportunidad de conocer la doctrina de la iglesia, ni saber nada del supuesto pecado original.

✲ El ECK y el pecado.
En las enseñanzas de ECK no se habla de pecado, sino de karma y autorresponsabilidad.

El pecado está asociado a la vida del hombre. El karma está asociado al estado de evolución del Alma en sus múltiples encarnaciones.

La ley del karma es la ley de causa y efecto, acción y reacción, retribución y recompensa, que se aplica a los mundos inferiores. Es la ley de la compensación universal:

Lo que das, recibes. Lo que siembras, cosechas. Lo que ves en los demás es tu propio reflejo. La vida es como un eco: siempre te devuelve lo que das.

La ley del karma es un aspecto de la Ley del Amor, que purifica a las personas haciéndolas responsables de sus pensamientos y actos.

Cuando una persona comete un error espiritual en su vida diaria, se crea un karma, una deuda, y la persona va a tener que pagarla para equilibrar o compensar su propio libro de cuentas.

El karma se elimina por los Ejercicios Espirituales de ECK, con la Luz y el Sonido de Dios.

En el cristianisno, Cristo quita los pecados. En ECK nos responsabilizamos de los nuestros. La autorresponsabilidad es necesaria para alcanzar la libertad espiritual.

El arrepentimiento es una condición necesaria para que progresemos espiritualmente de nuevo. Pero el arrepentimiento no elimina el karma.

Tampoco el perdón elimina el karma. La ley del karma es una ley universal. Funciona como una ley de la naturaleza, de manera mecánica, y tan exacta como una fórmula matemática, por lo que no existe la posibilidad del perdón.

Nuestros errores o pecados del pasado no pueden ser absueltos en el último momento simplemente por confesión.

El karma y el pecado comparten la idea de la causa y el efecto, pero el karma va más allá. El karma determina las condiciones en las que entra el Alma en un cuerpo humano.

El karma también afecta a todos los seres vivos, pues detrás cada vida hay un Alma a la que se aplican las leyes de los mundos inferiores, entre ellas la ley del karma. Los seres vivos tienen actividad, y toda acción produce una reacción. Pero no les afecta el karma generado porque no tienen consciencia del bien y del mal.

✲ El pecado y el karma pertenecen a los mundos inferiores.
Los pecados y el karma están ligados a la mente. Por eso en Eckankar se habla de las pasiones de la mente.

El Alma no cambia porque no es material y porque está fuera del espacio y el tiempo. Solo cambia su estado de conciencia.

Por lo tanto, el Alma no comete pecados. El Alma no puede hacer nada malo porque es parte del ECK. El Alma, a pesar de ser una entidad individual, es una unidad de conciencia que es una con el Espíritu. Participa al mismo tiempo de la conciencia total del ECK y tiene acceso a su infinito poder creativo.

El único pecado del Alma contra sí misma es ser inconsciente de su propia divinidad.

El Alma tiene el poder de moverse a cualquier plano de existencia, superior o inferior. Sin embargo, el Alma está prisionera de los mundos inferiores simplemente porque se impone límites a sí misma debido a las creencias obtenidas de las ideas y conceptos de la sociedad en que vive. Si el Alma se libera de esas creencias, el Alma puede recuperar su esencia y volverse verdaderamente libre y poderosa.

✲ Las trampas del Kal.
El Kal ha ideado varias trampas para retener al Alma en los mundos inferiores y en la ignorancia de Su verdadera naturaleza divina.

La primera es la propia idea de pecado como algo de lo que hay que arrepentirse en esta vida, pues si no lo haces, no habrá otra oportunidad. Porque solo hay una vida, y tras ella, irás al cielo, al infierno o al purgatorio.

La segunda es la idea del pecado original, la de que todos los hombres nacen en pecado.

La tercera trampa es que el hombre debe pasar necesariamente una cierta cantidad de tiempo y encarnaciones en este mundo, para purificarse y poder entrar en el reino celestial. No hay forma de salir de la rueda de las reencarnaciones.

✲ No hay bien ni mal.
Desde el punto de vista espiritual, desde la conciencia del Alma, nada se juzga ni se califica. Por lo tanto, no existe el bien ni el mal, ni la belleza ni la fealdad, ni la virtud ni el pecado. Estos son conceptos de la mente, las fuerzas duales en los mundos de la materia. Tampoco hay decisiones correctas o incorrectas, aunque todas tienen consecuencias, y de todas se aprende en mayor o menor grado.

Una vez que reconozcas y comprendas esto, te liberarás de todas las trampas de Kal. Estarás listo para entrar en los mundos superiores, los mundos espirituales puros, los mundos no duales, que comienzan en el Plano del Alma. En ellos no hay karma, muerte, enfermedad, pecado, mal ni dolor. Mientras el Alma no haya alcanzado este plano, todavía estará en las garras del Kal.

✲ El ECK y el pecado original.
El pecado original se ha asociado con la fuerza universal del mal. En ECK la llamamos el Kal, el poder negativo.

Las personas no tienen la culpa de lo que han hecho otras. Las Almas son individuales y están donde se han puesto a sí mismas tras un largo período de evolución de muchas encarnaciones.

El Jardín del Edén seguramente no estaba en la Tierra, sino en algún mundo suprafísico.

Según Paul Twitchell, el Jardín del Edén estaba en un mundo superior, donde no hay dualidad ni muerte. Eso explicaría que Adán y Eva, al consumir la fruta prohibida, bajaron su nivel de conciencia al de los mundos inferiores, los mundos duales, los mundos del bien y del mal, donde hay muerte, por lo que todos sus descendientes estarían sujetos a la muerte. Dualidad y muerte van de la mano. Pecado original implicaría naturaleza mortal.

✲ La salvación.
En el cristianismo, es la persona la que tiene que "salvarse". En Eckankar no hablamos de salvación, porque el Alma nunca se pierde. El Alma es eterna.

✲ La condenación eterna.
En ECK sabemos que no existe la condenación eterna. Ese concepto es una jugada utilizada por el sacerdocio para atrapar al Alma y hacerla pensar que la salvación sólo puede venir a través de hacer lo que ellos decidan que es necesario.

✲ La liberación espiritual.
Lo que se necesita para la verdadera liberación, la liberación espiritual, es el Maestro, la iniciación y la Corriente de Sonido.

El hombre no se salva, sino que el Alma es redimida por el Mahanta, el Maestro Viviente del ECK. Ningún otro ser es capaz de dar al Alma la verdadera libertad después de su multitud de encarnaciones pasadas en la Tierra en busca de la redención.

El Maestro no viene como salvador que quita los pecados del mundo, sino como Aquel que muestra el camino hacia Dios.

Estar libre de pecado no llevará a nadie un paso más allá en el camino hacia Dios. Se necesita el Maestro, la Corriente de Sonido y la iniciación para entrar en el reino de los cielos.

El amor es la esencia de nuestra vida espiritual, la puerta del cielo. A menos que el amor entre en el corazón, uno no ha encontrado la libertad espiritual. El amor de Dios no tiene ataduras y conduce a la libertad espiritual.

✲ Somos los creadores de nuestras vidas.
La madurez espiritual llega cuando nos damos cuenta de que somos los creadores de nuestras propias vidas.

Nos ganamos la sabiduría espiritual asumiendo la responsabilidad de nuestras acciones y aprendiendo cómo trabaja el ECK, el Espíritu Santo.

✲ Hemos vivido antes.
El cristianismo se limita a una sola vida física. La vida comienza en el nacimiento –como si la creación del Alma tuviera lugar en el nacimiento del cuerpo humano– y termina en la muerte, para luego continuar eternamente en el cielo.

La reencarnación es algo central en las doctrinas de Eckankar. En ECK sabemos que hemos vivido más de una vida. Hemos vivido miles de vidas. En cada vida aprendemos lecciones que nos ayudan a desarrollarnos espiritualmente. Reconocemos que el Alma entra en muchos cuerpos diferentes a lo largo de Su viaje por los mundos inferiores.

No somos seres humanos que pasan por una experiencia espiritual. Somos seres espirituales que pasan por una experiencia humana.

El ECKista sabe que la razón por la que renace una y otra vez es para aprender a amar, para superar aquellos obstáculos que le impiden convertirse en un Colaborador de Dios.

✲ La gracia de Dios.
En el cristianismo está la gracia de Dios, que puede llegarte incluso en el último momento de tu vida. Es algo que no depende de ti. Te llega o no te llega.

En ECK, la gracia de Dios nos lleva a la Luz y al Sonido y al Mahanta, pero al mismo tiempo, hay un esfuerzo por nuestra parte.

✲ Autorresponsabilidad vs. fe.
La autorresponsabilidad es más importante que la fe.

La fe está bien, pero no es suficiente. La fe es un punto de partida en el camino hacia Dios. La fe en ECK se basa en el conocimiento. El conocimiento se basa en la experiencia. La experiencia trae conciencia. Y la conciencia lleva a una mayor confianza en ECK.

✲ La teología.
La teología no es el aspecto espiritual de una religión. La teología está a nivel mental y por lo tanto no puede enseñar las verdades espirituales. De ahí que surjan numerosas preguntas sin respuestas, como:

¿Por qué existe el mal? ¿Para qué nacemos? ¿Por qué tenemos que morir?

La respuesta es porque la Tierra es una escuela donde el Alma gana purificación y libertad espiritual y llegue a ser un Colaborador de Dios.

✲ Resurrección y Juicio Final.
Para los cristianos, con la muerte del cuerpo fìsico se extingue la vida. Esto no es cierto. La vida nunca se extingue; continúa. La vida es una corriente constante de conciencia.

El cristianismo cree en la resurrección, la vuelta a la vida del cuerpo físico.

Según la escatología cristiana, tras la segunda venida de Jesucristo y la resurrección de la carne, vendrá el Juicio Final y toda la humanidad será juzgada según sus obras, con su correspondientes premios o castigos.

No hay tal Juicio Final. Cada Alma tiene un juicio imparcial tras morir, por parte de los Señores del Karma, y la sentencia es siempre justa.

Sin embargo, el Mahanta lleva a sus chelas directamente hasta el lugar que se han ganado. Un chela de ECK nunca tendrá que presentarse ante los Señores del Karma.



✲ Los pecados capitales.
Para la iglesia católica, hay siete tipos de pecado, los llamados "pecados capitales": soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza.

Según su gravedad, el catolicismo solo distingue dos tipos de pecado: mortales y veniales (leves).

El pecado mortal es la violación con pleno conocimiento de la ley de Dios en una materia grave. Implica la muerte espiritual del Alma o la separación de Dios,

El pecado venial se comete cuando en una materia leve no se observa la medida prescrita por la ley moral.

Estas dos categorías de pecado se encuentran explícitamente en las Escrituras.

✲ Las cinco pasiones de la mente.
Según Eckankar, hay cinco pasiones de la mente: lujuria, ira, codicia, apego y vanidad. A estas se oponen las cinco virtudes: discriminación, perdón y tolerancia, contentamiento, desapego y humildad.

✲ Los cuatro tipos de karma.
El ciclo del karma empieza durante la primera encarnación del Alma, cuando los Señores del Karma la colocan (generalmente en un cuerpo masculino) en un escenario donde se inicia la larga jornada del Alma en los mundos materiales. Es un karma del que el Alma no es responsable.

Para empezar, le dan un karma inicial o primario (adi karma), que puede ser de naturaleza positiva o negativa. El karma primario es como un impulso inicial para que el Alma se involucre en el juego de la vida.

El segundo tipo de karma es el karma diario (kriyaman karma). Cada hora, cada día, la persona le agrega o le resta algo a su cuenta kármica. A diferencia del karma primario, el individuo es responsable de todo su karma diario y debe pagarlo algún día.

El tercer tipo de karma es el karma del destino (prarabdh karma). Al término de la primera encarnación del Alma y de cada una de sus encarnaciones posteriores, los Señores del Karma estudian el libro de cuentas del Alma, las acciones positivas y negativas, y las toman como base para la siguiente encarnación del Alma.

Es el registro kármico del individuo lo que establece las condiciones para la vida siguiente. ¿Hombre o mujer? ¿Nacerá en una familia rica o pobre, materialista o espiritual? Etc.

Cuando una persona tiene una determinada enfermedad, probablemente es una condición arrastrada de una vida anterior. La persona eligió venir a esta vida con esa condición para aprender una lección espiritual.

El cuarto tipo de karma es el karma de reserva (sinchit karma). Es el excedente de créditos y débitos de las vidas pasadas, algo así como una cuenta de ahorros en un banco. Los Señores del Karma a veces le entregan al Alma algunos créditos o débitos de su karma de reserva.

Por ejemplo, una persona puede llevar una vida estable de algún tipo, pero de pronto hay una gran novedad en su vida. Por ejemplo, le puede tocar la lotería cobrando un crédito, o puede sufrir una desgracia pagando una deuda. Todo ello procedente del karma de reserva, positivo o negativo, del pasado, pero que la persona no lo recuerda. Nada sucede por casualidad.

Un ECKista que es consciente de la naturaleza exacta de la Ley del Karma comprende la repentina buena o mala suerte de los demás. Todo está en su debido lugar. Todo está en el lugar exacto donde merece estar en esta vida.

El karma cubre todos los aspectos de la vida. Explica los acontecimientos como la pérdida de familiares, de salud o de propiedades. Incluso los pequeños acontecimientos caben dentro del marco del karma.

Siempre que hay acción, hay una reacción. Por lo tanto, toda acción produce karma, positivo o negativo. En general, no hay karma cuando no hay acción, pero puede haber karma cuando tienes obligación de actuar y no lo haces. Así que, en este caso, la no-acción es un tipo de acción.