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| Pecado vs. Karma |
| ✲ | El pecado.
La palabra "pecado" viene del latín 'peccatum' (delito, falta o acción culpable). Pecado es un pensamiento, palabra o acción que, en una determinada religión, se considera que va contra de la ley de Dios o los preceptos de esa religión. La noción de pecado aparece en todas las religiones teístas, las que creen en un Dios como ser superior, creador del mundo y del universo. Se habla también de "estar en pecado", el estado de la persona que ha pecado y todavía no ha recibido el perdón. |
| ✲ | El pecado en el cristianismo.
El pecado es una creencia fundamental del cristianismo. Es una transgresión voluntaria y consciente de la Ley de Dios. El pecado se redime mediante la gracia de Cristo, el redentor. Un cristiano puede llevar cualquier tipo de vida que quiera, que irá al cielo siempre que a la hora final confiese sus pecados y acepte la expiación de Jesús. Se supone que todos, en mayor o menor medida, hemos cometido algún pecado en nuestra vida. Por eso dijo Cristo: "El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra". |
| ✲ | La negatividad del pecado.
El concepto de pecado es negativo por muchas razones:
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| ✲ | La confesión.
La fe católica considera la confesión un sacramento en el que quienes se acerquen a él con arrepentimiento y reparación reciben el perdón de Dios por sus pecados. Cristo no instituyó la práctica de la confesión. Sin embargo, los primeros padres de la iglesia reconocieron que era una buena manera de contrarrestar el miedo a la condenación transmitido por la propia iglesia. Fue como una válvula de escape. A diferencia de los católicos, los protestantes no tienen confesión formal. Basta un arrepentimiento y una simple comunicación con Dios en la intimidad de su propia oración. |
| ✲ | El pecado original.
Es uno de los fundamentos del cristianismo. Es el pecado que supuestamente cometieron nuestros primeros padres, Adán y Eva, al desobedecer a Dios en el Jardín del Edén (el Paraiso Terrenal) al consumir la fruta prohibida del árbol del conocimiento del bien y del mal. Por ello fueron expulsados del Paraiso Terrenal. Por este pecado, todas las siguientes generaciones nacen con este pecado original, una culpa innata. El concepto de pecado original supone que una persona es víctima del destino, puesto que no ha hecho nada para merecer el mal, excepto haber nacido. El nacimiento es el punto de partida de la vida, pero el proceso mismo del nacimiento nos separa de Dios, nos priva del amor de Dios, porque heredamos el pecado original. San Pablo y San Agustín creían que el pecado entró en el mundo a través del pecado original. |
| ✲ | La reparación del pecado original.
Según la doctrina de la iglesia, hay dos formas de reparar el pecado original, una universal y otra particular. La universal es por el nacimiento de Cristo, el Mesías, el Salvador, el Hombre-Dios, que muere por los pecados de la humanidad y nos reconcilia con Dios redimiendo nuestros pecados. La reparación particular se realiza mediante el bautismo, que borra el pecado original y Dios se hace presente en el Alma. El cristianismo no aclara el destino de las personas que nacieron antes de Cristo o de los que no tuvieron la oportunidad de conocer la doctrina de la iglesia, ni saber nada del supuesto pecado original. |
| ✲ | El ECK y el pecado.
En las enseñanzas de ECK no se habla de pecado, sino de karma y autorresponsabilidad. El pecado está asociado a la vida del hombre. El karma está asociado al estado de evolución del Alma en sus múltiples encarnaciones. La ley del karma es la ley de causa y efecto, acción y reacción, retribución y recompensa, que se aplica a los mundos inferiores. Es la ley de la compensación universal: Lo que das, recibes. Lo que siembras, cosechas. Lo que ves en los demás es tu propio reflejo. La vida es como un eco: siempre te devuelve lo que das. La ley del karma es un aspecto de la Ley del Amor, que purifica a las personas haciéndolas responsables de sus pensamientos y actos. Cuando una persona comete un error espiritual en su vida diaria, se crea un karma, una deuda, y la persona va a tener que pagarla para equilibrar o compensar su propio libro de cuentas. El karma se elimina por los Ejercicios Espirituales de ECK, con la Luz y el Sonido de Dios. En el cristianisno, Cristo quita los pecados. En ECK nos responsabilizamos de los nuestros. La autorresponsabilidad es necesaria para alcanzar la libertad espiritual. El arrepentimiento es una condición necesaria para que progresemos espiritualmente de nuevo. Pero el arrepentimiento no elimina el karma. Tampoco el perdón elimina el karma. La ley del karma es una ley universal. Funciona como una ley de la naturaleza, de manera mecánica, y tan exacta como una fórmula matemática, por lo que no existe la posibilidad del perdón. Nuestros errores o pecados del pasado no pueden ser absueltos en el último momento simplemente por confesión. El karma y el pecado comparten la idea de la causa y el efecto, pero el karma va más allá. El karma determina las condiciones en las que entra el Alma en un cuerpo humano. El karma también afecta a todos los seres vivos, pues detrás cada vida hay un Alma a la que se aplican las leyes de los mundos inferiores, entre ellas la ley del karma. Los seres vivos tienen actividad, y toda acción produce una reacción. Pero no les afecta el karma generado porque no tienen consciencia del bien y del mal. |
| ✲ | El pecado y el karma pertenecen a los mundos inferiores.
Los pecados y el karma están ligados a la mente. Por eso en Eckankar se habla de las pasiones de la mente. El Alma no cambia porque no es material y porque está fuera del espacio y el tiempo. Solo cambia su estado de conciencia. Por lo tanto, el Alma no comete pecados. El Alma no puede hacer nada malo porque es parte del ECK. El Alma, a pesar de ser una entidad individual, es una unidad de conciencia que es una con el Espíritu. Participa al mismo tiempo de la conciencia total del ECK y tiene acceso a su infinito poder creativo. El único pecado del Alma contra sí misma es ser inconsciente de su propia divinidad. El Alma tiene el poder de moverse a cualquier plano de existencia, superior o inferior. Sin embargo, el Alma está prisionera de los mundos inferiores simplemente porque se impone límites a sí misma debido a las creencias obtenidas de las ideas y conceptos de la sociedad en que vive. Si el Alma se libera de esas creencias, el Alma puede recuperar su esencia y volverse verdaderamente libre y poderosa. |
| ✲ | Las trampas del Kal.
El Kal ha ideado varias trampas para retener al Alma en los mundos inferiores y en la ignorancia de Su verdadera naturaleza divina. La primera es la propia idea de pecado como algo de lo que hay que arrepentirse en esta vida, pues si no lo haces, no habrá otra oportunidad. Porque solo hay una vida, y tras ella, irás al cielo, al infierno o al purgatorio. La segunda es la idea del pecado original, la de que todos los hombres nacen en pecado. La tercera trampa es que el hombre debe pasar necesariamente una cierta cantidad de tiempo y encarnaciones en este mundo, para purificarse y poder entrar en el reino celestial. No hay forma de salir de la rueda de las reencarnaciones. |
| ✲ | No hay bien ni mal.
Desde el punto de vista espiritual, desde la conciencia del Alma, nada se juzga ni se califica. Por lo tanto, no existe el bien ni el mal, ni la belleza ni la fealdad, ni la virtud ni el pecado. Estos son conceptos de la mente, las fuerzas duales en los mundos de la materia. Tampoco hay decisiones correctas o incorrectas, aunque todas tienen consecuencias, y de todas se aprende en mayor o menor grado. Una vez que reconozcas y comprendas esto, te liberarás de todas las trampas de Kal. Estarás listo para entrar en los mundos superiores, los mundos espirituales puros, los mundos no duales, que comienzan en el Plano del Alma. En ellos no hay karma, muerte, enfermedad, pecado, mal ni dolor. Mientras el Alma no haya alcanzado este plano, todavía estará en las garras del Kal. |
| ✲ | El ECK y el pecado original.
El pecado original se ha asociado con la fuerza universal del mal. En ECK la llamamos el Kal, el poder negativo. Las personas no tienen la culpa de lo que han hecho otras. Las Almas son individuales y están donde se han puesto a sí mismas tras un largo período de evolución de muchas encarnaciones. El Jardín del Edén seguramente no estaba en la Tierra, sino en algún mundo suprafísico. Según Paul Twitchell, el Jardín del Edén estaba en un mundo superior, donde no hay dualidad ni muerte. Eso explicaría que Adán y Eva, al consumir la fruta prohibida, bajaron su nivel de conciencia al de los mundos inferiores, los mundos duales, los mundos del bien y del mal, donde hay muerte, por lo que todos sus descendientes estarían sujetos a la muerte. Dualidad y muerte van de la mano. Pecado original implicaría naturaleza mortal. |
| ✲ | La salvación.
En el cristianismo, es la persona la que tiene que "salvarse". En Eckankar no hablamos de salvación, porque el Alma nunca se pierde. El Alma es eterna. |
| ✲ | La condenación eterna.
En ECK sabemos que no existe la condenación eterna. Ese concepto es una jugada utilizada por el sacerdocio para atrapar al Alma y hacerla pensar que la salvación sólo puede venir a través de hacer lo que ellos decidan que es necesario. |
| ✲ | La liberación espiritual.
Lo que se necesita para la verdadera liberación, la liberación espiritual, es el Maestro, la iniciación y la Corriente de Sonido. El hombre no se salva, sino que el Alma es redimida por el Mahanta, el Maestro Viviente del ECK. Ningún otro ser es capaz de dar al Alma la verdadera libertad después de su multitud de encarnaciones pasadas en la Tierra en busca de la redención. El Maestro no viene como salvador que quita los pecados del mundo, sino como Aquel que muestra el camino hacia Dios. Estar libre de pecado no llevará a nadie un paso más allá en el camino hacia Dios. Se necesita el Maestro, la Corriente de Sonido y la iniciación para entrar en el reino de los cielos. El amor es la esencia de nuestra vida espiritual, la puerta del cielo. A menos que el amor entre en el corazón, uno no ha encontrado la libertad espiritual. El amor de Dios no tiene ataduras y conduce a la libertad espiritual. |
| ✲ | Somos los creadores de nuestras vidas.
La madurez espiritual llega cuando nos damos cuenta de que somos los creadores de nuestras propias vidas. Nos ganamos la sabiduría espiritual asumiendo la responsabilidad de nuestras acciones y aprendiendo cómo trabaja el ECK, el Espíritu Santo. |
| ✲ | Hemos vivido antes.
El cristianismo se limita a una sola vida física. La vida comienza en el nacimiento –como si la creación del Alma tuviera lugar en el nacimiento del cuerpo humano– y termina en la muerte, para luego continuar eternamente en el cielo. La reencarnación es algo central en las doctrinas de Eckankar. En ECK sabemos que hemos vivido más de una vida. Hemos vivido miles de vidas. En cada vida aprendemos lecciones que nos ayudan a desarrollarnos espiritualmente. Reconocemos que el Alma entra en muchos cuerpos diferentes a lo largo de Su viaje por los mundos inferiores. No somos seres humanos que pasan por una experiencia espiritual. Somos seres espirituales que pasan por una experiencia humana. El ECKista sabe que la razón por la que renace una y otra vez es para aprender a amar, para superar aquellos obstáculos que le impiden convertirse en un Colaborador de Dios. |
| ✲ | La gracia de Dios.
En el cristianismo está la gracia de Dios, que puede llegarte incluso en el último momento de tu vida. Es algo que no depende de ti. Te llega o no te llega. En ECK, la gracia de Dios nos lleva a la Luz y al Sonido y al Mahanta, pero al mismo tiempo, hay un esfuerzo por nuestra parte. |
| ✲ | Autorresponsabilidad vs. fe.
La autorresponsabilidad es más importante que la fe. La fe está bien, pero no es suficiente. La fe es un punto de partida en el camino hacia Dios. La fe en ECK se basa en el conocimiento. El conocimiento se basa en la experiencia. La experiencia trae conciencia. Y la conciencia lleva a una mayor confianza en ECK. |
| ✲ | La teología.
La teología no es el aspecto espiritual de una religión. La teología está a nivel mental y por lo tanto no puede enseñar las verdades espirituales. De ahí que surjan numerosas preguntas sin respuestas, como: ¿Por qué existe el mal? ¿Para qué nacemos? ¿Por qué tenemos que morir? La respuesta es porque la Tierra es una escuela donde el Alma gana purificación y libertad espiritual y llegue a ser un Colaborador de Dios. |
| ✲ | Resurrección y Juicio Final.
Para los cristianos, con la muerte del cuerpo fìsico se extingue la vida. Esto no es cierto. La vida nunca se extingue; continúa. La vida es una corriente constante de conciencia. El cristianismo cree en la resurrección, la vuelta a la vida del cuerpo físico. Según la escatología cristiana, tras la segunda venida de Jesucristo y la resurrección de la carne, vendrá el Juicio Final y toda la humanidad será juzgada según sus obras, con su correspondientes premios o castigos. No hay tal Juicio Final. Cada Alma tiene un juicio imparcial tras morir, por parte de los Señores del Karma, y la sentencia es siempre justa. Sin embargo, el Mahanta lleva a sus chelas directamente hasta el lugar que se han ganado. Un chela de ECK nunca tendrá que presentarse ante los Señores del Karma.
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