“Quien mira hacia fuera, sueña. Quien mira hacia dentro, despierta” (Jung)
Pratyahara es el arte de retirar (o replegar) los sentidos del mundo externo y sustituirlos por los sentidos internos.
La palabra “pratyahara” deriva de prati (fuera o contra) y ahara (ingestion). Juntas significa “apartarnos de la ingestion”. Prati también significa “copia”, pues los cinco sentidos se copian y se sustituyen por representaciones de los mismos sentidos, pero a nivel interno.
Los cinco sentidos producen muchos efectos, entre ellos:
Producen cambios físicos, pues activan las correspondientes zonas cerebrales.
Producen cambios mentales, pues la mente siempre está activa procesando los estímulos externos y asociando lo que percibe con patrones o arquetipos mentales.
Capturan nuestra atención, limitando nuestra imaginación, pues el mundo externo percibido se puede considerer como una imaginación inducida.
Te producen una vision propia falsa al identificarte con lo externo.
Consumen energía.
Reaccionamos de manera casi mecánica e inconsciente a los estímulos externos. Los sentidos llegan a tener cierta autonomía y te esclavizan, pues muchas veces escapan a tu control.
Técnicas pratyahara
Hay muchas técnicas pratyahara:
Consiste en contemplar los objetos desprovistos de sus cualidades externas y contemplarlos solo como pura esencia.
Es dirigir la atención a la respiración. La respiración como único vínculo entre el mundo interno y el externo. Al enfocar la atención en la respiración, la mente se aquieta, pues en la percepción la mente no analiza, y la consciencia se aproxima a la del alma, pues el alma no piensa, solo percibe.
Se trata de percibir la Luz y el Sonido internos. Esta es precisamente la técnica que utilizamos en la contemplación.
En este último caso, el problema reside en que somos continuamente interrumpidos por la actividad de la mente: los pensamientos. Es la gran barrera que tenemos que superar para llegar a la Auto-Realización, a la conciencia del alma. La técnica a aplicar es, nuevamente, observar, percibir los pensamientos, y no analizarlos. Observamos los pensamientos desde un punto de vista superior.
El pratyahara radical o absoluto consiste en eliminar no solo las percepciones externas, sino también las internas. Las percepciones internas son las que corresponden a los cuerpos internos (astral, causa, mental y etérico). No percibimos emociones, no tenemos pensamientos, no tenemos intuiciones. En ese estado, percibimos desde nuestro verdadero ser, el alma. Alcanzamos la Auto-Realización.
Pratyahara y Eckankar
(The Shariyat-Ki-Sugmad, libro 1, pp. 61-2)
El chela debe practicar pratyahara, el retiro completo de la consciencia del entorno que le rodea. Esto es cierto en cada plano del universo debajo del mundo Atma. El chela no puede dejar de hacer lo contrario o retrasará su ascensión al Reino celestial de Dios. Retrasará su verdadera misión, que es servir a sus responsabilidades espirituales en un mundo de bien celestial.
El cielo es el estado final. Es donde el Alma va a encontrarse con Su Hacedor y decidir sobre Su misión final en la eternidad. Sólo el Alma debe hacer la elección de lo que hará para Su asignación misionera. Esta es la libertad de elección que el Sugmad da a todas las almas. Ninguna otra forma de vida tiene este privilegio.
El peregrino interior
(The Shariyat-Ki-Sugmad, libro 2, cap. 8, p. 131)
El descubrimiento del Alma dentro del hombre es ante todo un acto de retiro interior; es lo que se llama el ir hacia adentro. El hombre penetra en el mundo invisible, pero a menos que tenga la dirección del Maestro Viviente de ECK, tendrá ocasión de llorar de angustia y nunca tendrá la capacidad de conquistar este mundo interior.
El que peregrina necesita un guía que le muestre el camino, porque pocos pueden recorrerlo sin guía. El universo exterior se retira y se desvanece al igual que el más bello escenario dramático cuando termina la obra. Pero pronto el chela puede experimentar la alegría de la revelación, y el universo ya no es un objeto fuera de sí mismo, un enigma por resolver. Ya no lo contempla desde fuera, sino desde dentro. A cada uno le revela sus propios secretos, y este descubrimiento le da confianza y luz. Habiendo vivido mucho tiempo en el mundo como un extraño, el chela ahora se refugia en la soledad; su percepción es de un nuevo mundo que le da la bienvenida, y finalmente obtiene el conocimiento directo y la visión de planos más nuevos y superiores.
Adenda
El tanque de privación sensorial
Es una invención de John Lilly, un investigador y explorador de la mente humana, que lo presentó en 1954 en su libro “En el Centro del Ciclón. Una autobiografía del espacio interior” como un medio para explorer la naturaleza de la conciencia humana. Consiste en un tanque de agua salada, privado de luz y sonido, en el que una persona se introduce y descansa durante un cierto periodo de tiempo. Allí, la persona, privada del mundo externo, empieza a percibirse a sí mismo. Percibe su respiración, la circulación de la sangre y le parece volver al seno materno.
Este dispositivo es una forma de prácticar pratyahara. Realmente es un dispositivo para calmar un sistema nervioso superexcitado y para sanación en general. Todo ello basado en el extraordinario poder de la percepción y de la auto-percepción en particular. Este fue el sistema de las sensaciones conscientes que utilizó el Dr. Roger Vittoz para sanar a pacientes con enfermedades nerviosas. Mediante las sensaciones conscientes se logra un estado de serenidad, tranquilidad, unidad y libertad.