“La conciencia crea la materia, y no al contrario” (Bernard Haisch)
El libro “La Teoría de Dios”, de Bernard Haisch (Editorial Gaia, 2007), describe una teoría que armoniza ciencia y espiritualidad, y que tiene muchos puntos en común con las enseñanzas de Eckankar:
Dios es el principio supremo, el fundamento de todo lo que existe.
Rige el Principio de Causalidad Descendente. La conciencia es la que crea la materia, y no al contrario.
La creación no se hizo a partir de la nada. Se hizo a partir del todo mediante un proceso de sustracción o filtrado del potencial infinito de Dios para poder manifestarse en los planos inferiores.
Somos manifestaciones de Dios. Nuestras almas y nuestras conciencias forman parte del Creador. Nosotros somos sus encarnaciones en el plano físico.
Dios nos creó a su imagen y semejanza, con los mismos patrones.
Dios se manifiesta a través de nosotros para experimentarse a sí mismo, para experimentar su potencial. Somos la inteligencia creadora manifestada.
Todos somos un único Ser (Dios) bajo muchas formas individuales.
Dios “vive” en el universo a través de nosotros. Nuestra experiencia es su experiencia porque nosotros somos Él. Dios está dentro de nosotros.
Si infringimos daño a otro ser humano, nos estamos haciendo daño a nosotros mismos porque formamos parte del mismo Ser.
La ley del karma es una ley como la ley de la gravedad, que funciona de manera automática, siempre buscando un nuevo equilibrio.
Dios apoya y sustenta el universo en cada momento, en un acto de creación continua. La creación no sucedió; es.
Si comprendemos las reglas es porque las inventamos nosotros, cuando Dios decidió convertirse temporalmente en nosotros.