“Aquel que ve inacción en la acción y la acción en la inacción, es sabio entre los hombres” (The Shariyat-Ki-Sugmad, libro 2, p. 43)
“Por el Tao se disminuye día a día. Disminuyendo cada vez más se llega a la no-acción. Por la no-acción nada se deja sin hacer” (Lao-Tse, Tao-Te-King, 48)
El principio de economía
La técnica de hacer sin hacer, de actuar sin esfuerzo, es el principio de economía. Es lograr lo máximo con el mínimo esfuerzo, con el mínimo o nulo consumo de energía. Es hacerlo todo fácil y sencillo. Cuando forzamos algo, creamos tensiones que bloquean la creatividad y hacen disminuir la conciencia.
La técnica de hacer sin hacer es la técnica que usa la naturaleza. Las plantas no hacen esfuerzo para crecer. Los pájaros no hacen esfuerzo para volar, simplemente vuelan.
Es actuar desde el Ser, desde el reposo y la armonía interior. Es actuar desde la conciencia, que une los opuestos: hacer y no-hacer, movimiento y reposo, lo profundo y lo superficial. La no-acción se puede identificar con lo profundo y la acción con lo superficial.
El camino medio reconcilia y armoniza los dos extremos, trasciende la dualidad. “Medio” indica equilibrio entre dos extremos, entre dos fuerzas opuestas. El punto medio es un camino de equilibrio continuo, que exige consciencia para no desviarnos hacia ningún extremo en todo momento, lo que no debe implicar esfuerzo por nuestra parte. Debe ser natural.
Es una actitud también aplicable a la vida en general: vivir armonizando mundo físico y mundo espiritual. La vida en sí misma es la expresión de la armonía de las contradicciones de los opuestos.
La vida se despliega sin esfuerzo: hace y no hace a la vez. Todos los fenómenos son manifestaciones de una sola entidad que es la vida, que exhibe un equilibrio entre los opuestos: entre lo físico y lo espiritual.
El Wu Wei Taoista
Los sinogramas del Wu Wei
Wu Wei (literalmente, “sin esfuerzo” o “no acción”) es una doctrina esencial de la filosofía Taoísta. Se refiere a la unión de dos opuestos: la acción y la no-acción, a la acción sin esfuerzo, a la acción exterior desde el reposo y la armonía interior. Es el arte de actuar sin tensión, de forma espontánea (no meditada), creativa, con el mínimo (o nulo) consumo de energía (solo consumiendo la energía necesaria), de hacerlo todo fácil y sencillo; es actuar desde el Ser, desde nuestro Centro, no desde el ego, con un perfecto equilibrio entre ser y hacer; es actuar de forma correcta y perfecta en todo tiempo y lugar, sin esperar beneficio alguno. Cuando se vive en perfecta armonía con el Tao, no se usa más energía de la que necesita; tampoco se hacen cosas que dañen el cuerpo o el espíritu.
Según el Wu Wei taoista, el hacer sin hacer nos conecta con el Tao (el equivalente al ECK) y se vive en el presente, donde no hay tiempo.
El Tao-Te-King hace referencia a la “acción decreciente” o “voluntad menguante”, como los aspectos clave en el éxito del sabio. Wu Wei también ha sido traducido como “quietud creativa” o el arte de “dejar estar”, una actividad encaminada a percibir el Tao en todas las cosas, creando la disposición adecuada para encontrar uno mismo su camino.
Según los Taoístas, actuando en armonía con el Tao se alcanza la inmortalidad, en el sentido de que el tiempo desaparece, pues el sabio vive el presente, donde no hay tiempo, por lo que alcanza larga vida y buena salud. Los Taoístas han perseguido siempre la inmortalidad y han visto que vivir en armonía con el Tao es la forma de conseguirla.
Debemos actuar desde el Tao, reflejar el Tao, ser uno con el Tao, actuar desde lo más profundo del Ser, con armonía, para lograr lo máximo con el mínimo esfuerzo. Cuando nos concentramos plenamente en el no hacer, escapamos del condicionamiento y somos libres para actuar creativamente.
Chuang-Tse (alrededor del 300 a.C.) fue uno de los más tenaces defensores de la filosofía Wu Wei.
Símbolo de Wu Wei
En los textos Taoistas originales, Wu Wei se suele asociar con el agua, por varias razones: 1) porque el agua es de naturaleza pasiva y flexible, que se adapta a todo tipo de formas; 2) porque puede dividirse hasta formas finísimas gotas o agruparse para formar un océano; 3) porque fluye hacia abajo siguiendo siempre la línea de mínima resistencia.
En la caligrafía Zen, Wu Wei se representa con un círculo, que simboliza muchas cosas: 1) el Tao, lo eterno e inmutable, el no-tiempo, la inmortalidad, la perfección, la simplicidad; 2) la conjunción de dos opuestos: la unidad (simbolizado por su centro) y la diversidad (los otros puntos del círculo, que tienen como referencia al centro); 3) el ciclo eterno de todas las cosas, incluyendo el ciclo del agua.
Wu Wei y la naturaleza
La naturaleza actúa siguiendo el principio de Wu Wei, donde todo sigue su naturaleza intrínseca. Por ejemplo, las plantas no hacen esfuerzo alguno para crecer, simplemente lo hacen; los pájaros no tratan de volar, simplemente vuelan. En este sentido, Wu Wei está conectado con el principio de economía de la naturaleza que une (paradójicamente) dos opuestos: conseguir lo máximo con el mínimo esfuerzo.
Tras la naturaleza está el Tao, la armonía suprema, la unidad esencial de todo lo existente, donde todo es uno y todo está conectado. Los Taoístas no hablan de un Ser Supremo, sino de un supremo estado del Ser. Pero cuando el ser humano enfrenta su voluntad contra la naturaleza, altera la armonía existente. Tenemos que vivir en armonía con la naturaleza, en lugar de dominarla.
Wu Wei y la conciencia
Wu Wei une los opuestos, los polos contrarios, que es una característica de la conciencia: la acción y la no-acción, el movimiento y el reposo, lo profundo y lo superficial, lograr lo máximo con lo mínimo. En último término, se consigue todo sin esfuerzo alguno, de forma espontánea, donde todo pensamiento que surja de la conciencia pura (el campo de todas las posibilidades) se realiza de forma automática.
La acción debe ser siempre tranquila, fundamentada en la quietud, el reposo, la relajación. Desde esa actitud, la consciencia es máxima. Cuando forzamos algo, creamos tensiones. Estas tensiones bloquean la creatividad y hacen disminuir la consciencia.
La no-acción se puede identificar con lo profundo, y la acción con lo superficial. El Wu Wei podría entonces entenderse como “piensa en lo profundo y actúa superficialmente” o “piensa de forma universal y actúa de forma particular”. Esto recuerda al término”glocal”, que significa “piensa globalmente, actúa localmente”.
La respiración sutil
Al hacer sin hacer, aparece una respiración sutil y profunda que se oculta tras la respiración física superficial. La respiración sutil es el aliento vital espontáneo y natural del ser humano, la respiración que nos conecta con el Ser, con la armonía, con el Tao.
Existe una escuela que se llama “Escuela de la Respiración” que se basa precisamente en el Wu Wei, en el hacer sin hacer. [ver Itsu Tsuda: Uno, la Escuela de la Respiración, Budo Internacional, 2012].
Jesús, el Tao y el Wu Wei
Jesús evocó lo profundo (el Tao) para lograr todo: “Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura” (Mateo 6:33).
También ilustró bellamente el principio del Wu Wei en:
“Considerad los lirios cómo crecen, no trabajan ni hilan, pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos” (Lucas 12:27).
“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta” (Mateo 6:26).