Oriente vs. Occidente. Dos Modos de Conciencia
ORIENTE vs OCCIDENTE. DOS MODOS DE CONCIENCIA
Tradicionalmente Occidente se ha centrado en lo analítico, particular, práctico, racional y superficial. Oriente se ha centrado en lo sintético, universal, teórico, intuitivo y profundo.
Son los dos modos de conciencia, que se asocian a los dos hemisferios cerebrales. El hemisferio izquierdo al modo analítico, y el hemisferio derecho al modo sintético.
Hay una metáfora muy famosa que ilustra muy bien los dos modos de conciencia: la del zorro y el erizo:
“Muchas cosas sabe el zorro, mas una sola y grande sabe el erizo” (Arquíloco)
El zorro y el erizo simbolizan dos arquetipos o actitudes opuestas frente a la realidad:
El zorro persigue muchos objetivos al mismo tiempo, ve el mundo en toda su complejidad y diversidad, está siempre analizando, moviéndose en diferentes planos, de forma dispersa, con conocimientos parciales y desconectados, sin integrarlos en una visión unificada. Lleva una vida variada, práctica, llena de experiencias, abierta, libre, superficial y viviendo cada momento y situación particular.
El erizo, por el contrario, reduce la complejidad del mundo a una idea simple que unifica y que da sentido a todo lo demás, desechando todo lo que no tiene que ver con esta idea central, esencial e importante. Lleva una existencia invariable, teórica, siempre bajo el mismo patrón conceptual que le guía y fundamenta.
Cuando el zorro y el erizo se enfrentan, siempre gana el erizo (o, al menos, no pierde), pues éste acude siempre en su propia defensa a lo que sabe, a lo verdaderamente importante, para asegurarse su supervivencia: enrollarse en una espiral de espinas que apuntan en todas direcciones.
El zorro simboliza la conciencia analítica, lo diferenciado, lo diversificado. El erizo simboliza la conciencia sintética, lo unificado. Son dos visiones complementarias de ver el mundo.
Pero ambos arquetipos (zorro y erizo) deben armonizarse de tal forma que lo universal (lo sintético) fundamente lo particular (lo analitico).
La actitud de erizo hace conectar y relacionar desde un punto de vista superior los diversos conocimientos parciales resultantes de la actitud de zorro. Podemos decir, en este caso, que el zorro es un agente subsidiario del erizo.
Los dos modos de conciencia son necesarios y deben estar armonizados y conectados, de tal manera que todo lo particular se contemple como una manifestación de lo universal. Es decir, que lo universal fundamente lo particular. De hecho se habla también de "la tercera cultura", que conecta las ciencias y las humanidades.
Oriente ha buscado lo universal a través de la meditación, buscando lo que denomina "conciencia pura", la conciencia universal de la que emergen los pensamientos particulares. Pero la meditación es una técnica mental y básicamente pasiva.
Frente a la meditación está la contemplación que se enseña en Eckankar, una técnica activa que va más allá de la mente y que conecta con lo verdaderamente universal, el ECK, el origen y fundamento de todo lo existente.