| ECK | |
| Menú Principal | |
| Artículos | |
| Conciencia | |
| La Verdadera Felicidad |
| ✲ | ¿Qué es la felicidad?
La felicidad es un estado de conciencia de paz y bienestar, sin inquietudes ni problemas. Es un estado subjetivo positivo. La felicidad puede ser psíquica (o inferior) o espiritual (o superior). La espiritual es la más elevada, y es la que más nos interesa. |
| ✲ | La felicidad psíquica o inferior.
Kal, el poder inferior, el poder de la Mente Universal, es la fuerza que nos hace creer que la felicidad reside en la vida material. Los que sucumben a esta creencia permanecen en la Rueda de las Reencarnaciones, en la ignorancia de su ser espiritual inmortal y su inherente divinidad. Un tipo de felicidad psíquica es la felicidad mental. Es lo que los yoguis llaman "ananda". Ananda es la felicidad que experimenta el yogui con la conciencia cósmica, en la parte alta del Plano Mental. |
| ✲ | Karma y felicidad.
El grado de felicidad o infelicidad de una persona es consecuencia de su karma. El karma puede ser positivo (buen karma) o negativo (mal karma). En todo momento hay un balance kármico, con un grado asociado de felicidad o infelicidad. El balance kármico es el resultado de nuestras acciones de esta vida y de las anteriores reencarnaciones. Cada uno es responsable de sus propias acciones. El "día del juicio" está sucediendo en todo momento. La felicidad es un estado de conciencia. Dicho de otro modo: es el estado de conciencia lo que determina el grado de felicidad. |
| ✲ | La felicidad espiritual o superior.
La verdadera felicidad es la espiritual, la que está más allá de la mente. La vida en los mundos superiores, que son atemporales y donde no hay dualidad ni limitaciones, es todo felicidad. La felicidad espiritual se produce como consecuencia de la liberación que se experimenta con la Luz y el Sonido de Dios, los dos aspectos del ECK, que equivalen al amor divino. La verdadera felicidad, la felicidad espiritual, es infinita. En lo finito no hay verdadera felicidad. La felicidad espiritual se contagia, se transmite como el amor, como un imán. Es recíproca: se da y se recibe. |
| ✲ | La felicidad del Alma.
La felicidad espiritual es la felicidad del Alma, libre de las ataduras de los mundos inferiores. En el Plano del Alma el Alma existe directamente en la Luz y el Sonido de Dios. El Alma, en Sí Misma, no tiene problemas y es un ser feliz, porque el Alma es de la misma naturaleza que Dios. Sin embargo, el Alma casi nunca tiene la oportunidad de expresar Su felicidad en los mundos inferiores debido a las capas que necesita para protegerse de las vibraciones de esos planos inferiores. Al Alma le resulta difícil expresar sus impresiones e impulsos a través de esas capas hacia el mundo externo. Eso se debe a que tiene que comunicarse básicamente con la capa mental. La mente tiene que aceptar esas expresiones e impulsos. Si la mente tiene patrones adquiridos y no es receptiva a esos mensajes, el Alma poco a poco dejará de intentar enviar mensajes hacia el exterior. El Alma es la causa de todas las circunstancias de la vida. El Alma no es culpable de nada. Nunca es causa de infelicidad. La infelicidad del Alma se produce cuando se deja limitar por los mundos inferiores. Porque los problemas surgen en los mundos inferiores, los mundos duales. Los mundos superiores no son duales y, por lo tanto, no tienen problemas. El Alma busca experimentar en los mundos inferiores. Para ello se proyecta en el cuerpo, las emociones y la mente. Cuando comete errores, lo que hace es aprender, pero no es afectada. El Alma nunca cambia, porque está fuera de los mundos inferiores; solo cambia su estado de conciencia. |
| ✲ | La felicidad completa.
En los planos inferiores hay una mezcla de bien y mal, y la felicidad no es completa. La felicidad se logra cuando el Alma se libera de las capas protectoras de los mundos inferiores y entra en el Plano del Alma. Alcanza la Auto-Realización. La felicidad completa se logra cuando el Alma alcanza el plano más elevado, la morada de Dios, el reino del Ser Supremo, Anami Lok. Anami Lok, el Plano Sin Nombre, es el mundo del Ser Supremo, el Sugmad, el poderoso centro y núcleo de todos los universos, de toda vida y existencia. Este plano ya lo había alcanzó Paul Twitchell cuando en 1957 escribió "El Colmillo del Tigre". La verdadera felicidad solo se puede experimentar con la Realización de Dios. Solo se puede encontrar en la Casa de Dios, donde el Alma debe volver algún día. La felicidad final viene cuando eres capaz de moverte a voluntad entre los mundos físico y espiritual y actuando como un Colaborador con Dios. |
| ✲ | La felicidad inicial.
En el principio, en los mundos de Dios, en Anami Lok, las criaturas de Dios vivían felices, disfrutando y jugando. Pero esas criaturas eran inmaduras e inexpertas, por lo que Dios creó los mundos inferiores (los mundos duales espíritu-materiales de espacio, tiempo, materia y energía) para que adquirieran experiencia, desarrollaran la conciencia, para ayudarles a ser conscientes de su naturaleza divina, de su omnipotencia, omnisciencia y omnipresencia, y luego volvieran a su hogar, a Dios, de donde salieron, y convertirse en Colaboradores de Dios. Dios necesita a todas las Almas, y todas las Almas necesitan a Dios. Es una vía de doble sentido. |
| ✲ | El ECK y la felicidad.
Toda Inteligencia, Luz y Sonido vienen del Alma. La sintonización con el ECK trae amor, paz y felicidad. Despertar a la Luz y el Sonido de Dios hace a la persona más feliz y más completa. Es una felicidad interior que no depende de las condiciones externas. La vinculación con la Luz y el Sonido de Dios, los dos aspectos del Espíritu, se produce con la segunda iniciación. Este momento es un hito, un momento clave en la vida espiritual de una persona, porque el Alma experimenta el gozo de contactar con el ECK, y porque ya no retornará a la tierra en cuerpo físico. Aunque el resto de los cuerpos inferiores seguirán estando sujetos al karma y a la reencarnación. El ECK está siempre trabajando para nuestro beneficio, para hacernos unos seres espirituales cada vez más felices. Y nosotros queremos desarrollarnos hacia una vida de felicidad. Es nuestro derecho como Almas. A veces queremos que el ECK haga lo que le pedimos que creemos nos hará felices. Pero el ECK nos guía hacia el camino correcto, para nuestro bien, aunque a veces no lo entendamos. El estado de ECK está dentro de la Conciencia de Dios. Este estado no conoce los problemas de los mundos inferiores. Con el ECK, la Voz del Sugmad, vienen los atributos de Dios: amor, sabiduría y libertad, que traen al Alma la esencia de la felicidad. El sendero de ECK debe hacernos cada vez más felices porque la vida, por su propia naturaleza, nos traerá elevación espiritual. El ECK reconcilia los opuestos, elimina los problemas y produce felicidad. |
| ✲ | El amor es la clave de la felicidad.
Para ser feliz solo necesitas el amor de Dios. Entonces la vida desvela todos sus secretos y llega la sabiduría. La felicidad no es un objetivo, sino una consecuencia del amor de Dios. Cuanto más amor divino aceptes, más recibirás. Pero recibir el amor de Dios es solo la mitad del ciclo. La otra mitad es devolverlo como servicio. Porque el amor de Dios no se puede acumular como la energía de una batería. |
| ✲ | La felicidad y la Divinidad.
La felicidad es uno de los atributos de la Divinidad, y forma parte de Saguna, la parte externa de Dios. La otra parte, la interna, es Nirguna, la que no tiene cualidades porque nada se puede decir de Él. |
| ✲ | La búsqueda de la felicidad.
La búsqueda de la felicidad es la búsqueda de Dios. La razón por la que la gente no encuentra la felicidad es porque busca en el lugar equivocado. Busca en lo externo, en lugar de lo interno, en sus corazones. No hay ningún misterio en encontrar a Dios. Como Dios nos habla con la Luz y el Sonido, basta con seguir la divina Voz. Ella te retornará a Casa. |
| ✲ | Las iniciaciones y la felicidad.
Cada iniciación en ECK supone la eliminación de mucho karma, que pasa a la Corriente de Sonido Audible, el ECK. Y con esta liberación kármica se experimenta una nueva sensación de libertad y felicidad. |
| ✲ | La felicidad y el Maestro Viviente de ECK.
El Maestro Viviente de ECK puede traer paz y felicidad a este mundo, pero esa no es su misión. Su misión es encontrar y ayudar a los que tienen un profundo deseo de volver a Dios. El Mahanta transmite amor y felicidad, así como un sentido de lo intemporal. La reunión del Maestro con el chela en sus cuerpos de Luz en los mundos radiantes produce una gran felicidad en el chela. Desde ahí es conducido a los diversos Templos de Sabiduría Dorada. |
| ✲ | La felicidad de la experiencia espiritual.
Una de las señales de la experiencia espiritual es que, cuando te sucede, te sientes más ligero y feliz. Como cuando visitas una ciudad espiritual, o cuando te encuentras en presencia de un Maestro de ECK, experimentas una sensación de ligereza y felicidad. |
| ✲ | La felicidad relativa del Plano Astral.
Cuando una persona muere, normalmente va al Plano Astral. Allí no será plenamente feliz, pero será más feliz que aquí en la tierra. Porque se habrá liberado del cuerpo físico y sus limitaciones. |
| ✲ | El papel de la infelicidad.
La infelicidad es una experiencia que tiene como propósito el anhelar volver a Dios de nuevo. Sirve de contraste, para experimentar el otro polo de la dualidad felicidad-infelicidad. Y es el factor motivador para regresar a ECK. |
| ✲ | Actitud e imaginación.
Existe la creencia de que, ante cualquier situación, nuestra actitud está determinada por nuestra experiencia y nuestro estado de conciencia. Pero nuestra actitud puede ser configurada mediante la imaginación. Según la Ley de Actitudes, nuestras actitudes pueden cambiar simplemente con el poder de la imaginación para que nuestras actitudes no sean mecánicas. La Ley de Actitudes o de Estados del Ser se refiere básicamente a que nuestros condicionamientos internos determinan nuestras experiencias, y cómo podemos utilizar la imaginación para configurar nuestro futuro. Podemos configurar nuestro futuro porque el futuro está abierto, no está formado. Lo primero que tenemos que hacer es ser capaz de visualizarlo claramente utilizando la imaginación creativa. No es la voluntad, sino el poder de la imaginación lo que gobierna nuestras acciones en este universo. La imaginación es mucho más poderosa que la voluntad. La vida la experimentamos a través de la imaginación. No es lo que hacemos lo que determina nuestra experiencia en la vida, sino lo que esperamos, lo que imaginamos. Todo lo que imaginamos tiende a realizarse. Con la imaginación podemos transformar cada situación en un cielo. Porque el mundo no es ni bueno ni malo. Todo depende de tu actitud interna, de cómo veas las situaciones que se producen. Nunca hay que luchar para cambiar lo que sucede externamente, sino cambiarnos a nosotros mismos internamente y ser libres bajo cualquier circunstancia. Hay que practicar la felicidad en toda clase de situaciones. Este es el arte de la verdadera felicidad. Debemos dejar las viejas actitudes y permanecer abiertos al Espíritu, que siempre trata de elevar nuestra conciencia. Cuando el Espíritu avanza, la mente, las emociones y todo lo demás se apartan. Una mente con capacidad para el cambio puede cambiar bajo cualquier circunstancia. Cuanto más elevada es el Alma más fácil puede cambiar porque tiene menores cargas. |
| ✲ | Claves de la felicidad.
|
| ✲ | Crear tu propia felicidad.
Esta última clave es la más efectiva para crear tu propia felicidad. Haz todo por amor, pues Dios es amor. Hazlo todo con amor, alegría y lo mejor que puedas. Esto produce buen karma y la eliminación progresiva del mal karma. Y a medida que lo hacemos, ganamos capacidad para eliminar más karma negativo. Y encontramos que somos capaces de vivir la vida con más felicidad y confianza en nuestro camino hacia Dios, el camino a la libertad espiritual. |
| ✲ | La ley Campoamor.
Esta ley hace referencia a lo que decía el poeta Ramón de Campoamor: "En este mundo traidor / nada es verdad ni mentira / todo es según el color / del cristal con que se mira". Con lo del "mundo traidor" quería decir que este mundo no es confiable porque es cambiante, está en continua transformación. El color del cristal es el subjetivismo a la hora de contemplar la realidad. En definitiva, se trata de que la actitud personal interna, que está ligada con la imaginación, es más importante que la realidad externa. Esta es una buena ley expresada con una metáfora clara y simple. |