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Danda, la Ley Justa DANDA, LA LEY JUSTA

“Cada uno no puede traspasar los derechos de los demás” (Harold Klemp, The Spiritual Laws of Life, p. 155)



Danda es la ley de la autodisciplina, a veces llamada la ley justa. Se refiere a los derechos divinos de las personas, que funcionan en ambos sentidos: cada uno no puede traspasar los derechos de los demás.

Estos derechos no permiten controlar al Espíritu, porque el Espíritu no puede ser controlado. La gente que trata de hacerlo está usando los poderes psíquicos, magia negra. Tienes que dejar que el Espíritu fluya a través de ti sin bloqueos ni obstáculos. Finalmente te conviertes en un vehículo puro del ECK, como un Maestro de ECK.

✲ Justicia vs. Ley.
Cuándo se escriben las leyes en libros y se usan como normas para mantener el orden en la sociedad, ello indica un declive de esa sociedad, pues la ley de la justicia ya no mora en el corazón de la gente.

Ha habido un declive en las edades. desde la Edad de Oro, la Edad de Plata y la Edad de Bronce. Ahora estamos en la Edad de Hierro, que marca el mayor nivel de degeneración individual y social. Durante este período aparecieron las leyes modernas y las regulaciones gubernamentales y sociales.

La raza humana, a medida que ha ido evolucionando hacia una mayor civilización, ha ido pasando de la conciencia interna de la gente a escribir en libros las leyes, con regulaciones gubernamentales y sociales. Esto se ha considerado un progreso, pero ha supuesto realmente un declive. Se ha pasado del mundo de la conciencia interna y profunda del hombre hacia el mundo externo social y superficial, al mundo de Kal.

Los Maestros de ECK son testigos de estos cambios, y tratan de llevar la raza humana por encima del declinar de cada civilización en la historia de la humanidad.

✲ Libertad implica responsabilidad.
A medida que te desarrollas espiritualmente, tienes mayor libertad y entiendes cada vez más las leyes del Espíritu. Sabes las cosas que puedes hacer y las que no. Y que también estás siendo un vehículo para el Espíritu. Libertad espiritual implica responsabilidad.