¿QUÉ ES SER UN COLABORADOR DE DIOS?
(Harold Klemp, Desbloqueando la Caja del Rompecabezas, pp. 63-4)
La idea de que realmente estamos aquí para aprender a ser un Colaborador de Dios suena aburrida para muchas personas. "¿Estás diciendo que por eso estoy aquí? No me llames a mí, yo te llamaré a ti", dicen. Pero muchos Altos Iniciados que son capaces de trabajar conscientemente en los planos internos lo encuentran un servicio de gran placer.
Ser un Colaborador no significa que escuches la Voz de Dios hablándote mientras estás sirviendo en los planos internos. Es más bien una cuestión de darse cuenta de que algo hay que hacer en ese momento; tú eres el más calificado para hacerlo, así que lo haces. Las personas a tu alrededor, en los planos internos, incluso aquí, a menudo no son conscientes de lo que estás haciendo o del servicio que estás prestando. El placer viene de amar a Dios; y porque amas a Dios, no tienes que tomar crédito por las pequeñas cosas que haces.
A veces me siento tentado a tratar de describir cómo son los otros mundos; pero un estado esotérico realmente no puede ser explicado. Si tratas de hablar de un lugar que no puedes explicar, la mayoría dirá: "Eso no suena muy bien". Eso es simplemente porque no conocen de primera mano la conciencia interna y los sentimientos que acompañan esta experiencia de Dios. No hay forma de que puedas decírselo.