(Harold Klemp, A Modern Prophet Answers Your Key Questions About Life, libro 2, pp. 80-1)
"La mente está siempre inquieta, con pensamientos. Decía Paul Twitchell que a la mente le gusta saltar alrededor como un mono. Durante los ejercicios espirituales esta actividad de la mente supone un obstáculo".
Adenda
Una forma de calmar la mente es contemplarla desde tu verdadero ser (tu Alma), que esta en nivel superior a la mente. Al observarla desde el Alma, la mente se aquieta. Porque el Alma no piensa, percibe, y está siempre en calma.