(Extraído de "La Palabra Viviente", libro 1, capítulo 29)
"La Ley de la Gratitud establece simplemente que la abundancia florece en un corazón agradecido".
"La gratitud aparece de formas sutiles. Una vez fui a un aula de una escuela en los planos internos para observar a los alumnos cómo aprendían aritmética. El profesor preguntó a un chico muy despierto: 'Si tienes 1 tomate y necesitas 10, ¿cuántos más tienes que comprar?'
"El chico pensó un momento, y luego dijo: 'Ninguno. Cortaría el tomate, plantaría las semillas y crecerían muchos tomates'. El profesor, impresionado por la ingenuidad del chico, aceptó la respuesta. El chico tenía una apreciación por la vida que le permitió ver más plenamente que los demás".
"La gratitud abre las fuentes de la creatividad, porque una persona agradecida es una persona relajada. Esto le permite hacer balance de sus circunstancias con una mente objetiva. Como el chico de la historia, una persona creativa a menudo obtiene respuestas tridimensionales a sus problemas".
"Creatividad, abundancia y gratitud van de la mano".
"El ECK nos dará todo lo que necesitemos. Primero, debemos aprender a esperar lo mejor de la vida y estar dispuesto a planear y trabajar por ello. Segundo, necesitamos una imagen mental clara de lo que deseamos. Tercero, esta imagen hay que mantenerla constantemente, con la seguridad de que el ECK nos suministrará cualquier deseo justo. Cuarto, debe haber gratitud por todo lo bueno recibido".
"La gratitud por los regalos que ya hemos recibido pone en movimiento nuevas fuerzas que sostienen una vida de plenitud. Una persona agradecida normalmente encuentra las ventanas de la oportunidad espiritual abiertas para él".
"Uno que es agradecido por cada cosa buena encontrará la riqueza del cielo en el detalle más humilde de su vida espiritual. La ventana de la gratitud nos abre a los cielos de Dios".