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PROTECCIÓN

“La puerta de la protección está hecho del mismo ECK. ¡Nada puede atravesarla!” (Harold Klemp, The Art of Spiritual Dreaming, p. 132)



Autoprotección

(The Spiritual Exercises of ECK, Harold Klemp, ejercicio 34)

Para protegerte a ti mismo debes recordar dos principios: (1) Nunca creas que vas a ser dañado por nada ni por nadie, porque eres eterno, alma eterna; y (2) Practica la valentía de no tener miedo de nada, y no dejes que la imaginación corra desenfrenada imaginando que algo le va suceder a tu cuerpo para dañarlo.

Tres técnicas para la autoprotección son: (1) colocar un espejo invertido delante de ti, que el yo psíquico del adversario pueda ver pero no pueda soportar; (2) colocar una luz blanca alrededor de ti mismo; y (3) empezar a hablar con una voz normal, diciéndole a tu adversario que él no está actuando de acuerdo a las leyes de la dignidad humana.


Controlando tu propia mente

(The Spiritual Exercises of ECK, Harold Klemp, número 99)

Ir en pos de Dios requiere que tengas todas las facultades mentales llenas de ambición para alcanzar esa meta. Nunca llenes tu mente con pensamientos triviales o innecesarios, con demasiadas lecturas, con demasiados planes, ni tratar de hacer demasiado físicamente. Mantén tu mente clara, sin prisas, y llena de la forma radiante del Maestro Viviente de ECK.

Si alguien parece más fuerte que tú y te sientes empujado a hacer algo debido a su fuerte personalidad o contundencia, simplemente piensa en el Mahanta, el Maestro de ECK Viviente de ECK y él vendrá en tu ayuda.

El proceso de controlar tu propia mente es:
  1. Poner la mente completamente en Dios, y mantenerla allí.
  2. Entregarte al Mahanta, el Maestro Viviente de ECK.
  3. Controlar las vibraciones.
El secreto para controlar las vibraciones está en los sentimientos. Comienza con tener el símbolo correcto dentro. Si tienes la imagen del Mahanta, el Maestro Viviente de ECK siempre ante tu ojo espiritual, te traerá las vibraciones mentales correctas.

Si tu mente está fuera de control, si estás pensando en pensamientos negativos, simplemente deja de empujar o apiñar tus pensamientos contra la puerta de la mente, porque se amontonan mal, creando justo lo que estás temiendo. Transfiere tu atención al Mahanta, el Maestro Viviente de ECK, la Luz y el Sonido en tu interior.

Habrá una liberación de la oscuridad dentro de ti, y la luz y la alegría prevalecerán. Entonces tendrás el control de tu mente y tus pensamientos.


La montaña de la luz

(The Art of Spiritual Dreaming, Harold Klemp, p. 132)

Prueba esta técnica si sientes necesidad de protección espiritual.

Cierra los ojos a la hora de acostarse y visualízate de pie ante una gigantesca montaña de luz. Desde la montaña fluye la más encantadora melodía de la Corriente Audible de la Vida.

Ahora visualízate a ti mismo caminando hasta una enorme puerta que protege la entrada a la ladera de la montaña. La poderosa construcción de la puerta puede soportar una explosión termonuclear.

Entra y cierra la puerta trás de ti. Fíjate con qué facilidad se balancea, a pesar de su gran altura y su maciza construcción. Con la puerta cerrada y tú a salvo dentro del refugio, cierra la puerta con llave. Cierra el candado, echa el cerrojo, y pon la barra en su sitio. Luego dáte la vuelta y camina directamente hacia los mundos de Luz y Sonido.

En casos extremos está perfectamente bien crear varias cámaras dentro de la entrada. Cada cámara está igualmente protegida por una enorme puerta; todas están aseguradas contra la noche.

Ten en cuenta una cosa: La puerta de la protección está hecho del mismo ECK. ¡Nada puede atravesarla!