APRENDE A ESCUCHAR
(La Llamada del Alma, Harold Klemp, cap.4)
La oración correcta es escuchar a Dios. Si una persona se va a equivocar en la oración, es a través de decir o hablar mucho con Dios. No hay nada malo en hablar con Dios. Pero después de hacer tu petición, escucha. Guarda silencio y escucha.
La mayoría de la gente está acostumbrada a oraciones que piden algo a Dios. Están acostumbrados a decirle a Dios: "Haz esto por mí. Quiero salud. Mis finanzas no van muy bien, necesito dinero".
Todo el mundo siempre le dice a Dios qué hacer. Entonces se preguntan, ¿Dios se harta de escuchar? ¿Por qué Dios nunca hace nada?
Si cerramos los ojos en la contemplación, escuchamos, y esperamos que Dios nos hable, comenzamos a ver cómo escuchar es verdadera oración, oración de la más alta clase. Sobre todo, la verdadera oración es escuchar a Dios.
Es un enfoque totalmente diferente. A través de los ejercicios espirituales y este esfuerzo contemplativo, aprendemos a escuchar la Voz de Dios. La Voz de Dios es el Espíritu Santo, al que llamamos ECK.