EL CAMINO MEDIO
En la primera de las pasiones de la mente, hay que considerar los dos extremos: el extremos de la indulgencia de los sentidos y el extremo del automortificación o las prácticas ascéticas.
Entre ambos extremos está el camino medio, como predicaba Buda. Aristóteles hablaba del justo término medio: "Toda virtud es un término medio entre dos extremos, cada uno de los cuales es un vicio".
El camino medio reconcilia y armoniza los dos extremos, trasciende la dualidad.
Es una actitud también aplicable a la vida en general: vivir armonizando mundo físico y mundo espiritual. La vida en sí misma es la expresión de la armonía de las contradicciones de los opuestos. "Medio" indica equilibrio entre dos extremos, entre dos fuerzas opuestas.
La vida se despliega sin esfuerzo. Es el Wu-Wei taoista: hace y no hace a la vez. Todos los fenómenos son manifestaciones de una sola entidad que es la vida que exhibe un equilibrio entre los opuestos: entre lo físico y lo espiritual.
El punto medio es un camino de equilibrio continuo, que exige conciencia para no desviarnos hacia ningún extremo en todo momento, lo que no debe implicar esfuerzo por nuestra parte. Debe ser natural.
Además, el camino medio es aplicable a las otras pasiones de la mente, que no dejan de ser extremos.