"El juego del Alma es como una obra de teatro en la que el Alma es tanto el actor como el público. Al entrar al teatro, el público sabe que va a ver una obra pero el actor crea maya, una ilusión de realidad que le proporciona al público emociones extremas de alegría o terror, risa o lágrimas. Es en la alegría y en el dolor de todos los seres que el Alma, como público, es arrebatada por Ella Misma como actor".