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 El Destino como Alma


El Destino como Alma EL DESTINO COMO ALMA

(Harold Klemp, Past Lives Dreams and Soul Travel, Harold Klemp, pp. 61-3)

"El Alma entra en este mundo para intentar llevar a cabo una serie de tareas, pues cada una es un ejercicio de purificación espiritual. Tomadas como todo, estas asignaciones constituyen el destino de cada Alma. Para llevar a cabo su misión, el alma entra en un cuerpo masculino o femenino, fuerte o débil, sano o menos sano, etc.

"La idea de destino es ridiculizada en muchos círculos occidentales. Sin embargo, es un viejo principio de la vida espiritual.

"Las personas quieren ser los capitanes de sus propias vidas. Quieren ser los forjadores de su destino. Quieren configurar su propio futuro. ¿Pero cómo pueden hacerlo sin el conocimiento de la Ley del Karma, y especialmente de la Ley del Amor?

"Pero la realidad es que ni siquiera pueden establecer las condiciones de su propio nacimiento. Y, sin conocer las reglas del karma y la reencarnación, encuentran frustración y desilusión por el resultado de sus planes.

"El Señor del Karma -no el individuo- selecciona una familia para cada Alma. El Alma debe seguir entonces el guión del destino y entrar en un cuerpo físico.

"El Señor del Karma es como el guardián de un menor. Es como el tutor de un infante espiritual que selecciona para él o ella una familia con la mejor perspectiva para el desarrollo de su Alma. Seleccionando el tiempo y lugar de la reencarnación, el Señor del Karma es el único juez. Es el único árbitro de la elección de un cuerpo, salud, familia o futuro. El Señor del Karma establece él solo las condiciones del destino de la mayoría de la gente.

"La semilla primal para cada encarnación existe bajo el paraguas del destino, que también llamamos karma de las vidas pasadas.

"Sin embargo, a nivel práctico, los elementos genéticos, culturales o sociales se combinan para decidir el lugar del Alma en este mundo. Y también los progresos espirituales conseguidos en vidas pasadas le han dado una voz en la elección de algunas de las condiciones en su presente encarnación. Se han ganado ese derecho.

"Piensa que el destino es el conjunto de talentos o regalos que uno trae a esta vida. Llevan un mandato divino para usarlos bien en la vida. Es nuestra responsabilidad hacerlo así, con sabiduría.

"La gente está en un estado de confusión sobre este tema. Se preguntan: ¿Cómo puede ser que exista a la vez el destino y el libre albedrío?

"La respuesta es sencilla: el destino controla las condiciones del nacimiento. Mucho de lo que hace un individuo tras el nacimiento es un libro abierto, un ejercicio de libre albedrío. El libre albedrío puede compensar o superar las limitaciones del destino, pero solo mediante el despertar de nuestra conciencia. Uno puede así remodelar su vida material y espiritual".