“Mientras el alma no entre en el cuerpo con la primera respiración, el cuerpo es solo una máquina física” (Harold Klemp, The Dream Master, p. 108)
El destino al nacer
Hay un gran libro de contabilidad asociado a cada alma, con el detalle de sus créditos (karma positivo) y débitos (karma negativo). Cada vez que un alma va a encarnar, los Señores del Karma, los agentes de la ley del karma, miran el libro de contabilidad de esa alma y seleccionan las condiciones en que va tener lugar la encarnación para su mejor desarrollo espiritual, para recibir las lecciones espirituales que necesita: un lugar, una época, una familia, un cuerpo, su estado de salud, la previsible educación que va a recibir, etc. Estas condiciones iniciales constituyen lo que se denomina “destino”. El destino se puede considerar como las condiciones con las que el alma viene en cada vida. A veces, los Señores del Karma dan a a elegir al alma entre varios destinos diferentes.
Con la reencarnación física, los cuerpos superiores normalmente permanecen intactos. Pero pueden cambiarse su apariencia a voluntad. Pero la personalidad de la vida física anterior se pierde, desaparece.
Lo que hace cada persona tras el nacimiento es un ejercicio de libre albedrío. Gracias al despertar de la conciencia puede compensar o superar las condiciones de su destino. Tras el nacimiento, el nombre del juego es “supervivencia”.
La cuestión de la creación del alma
Muchos cristianos creen que la vida comienza con el nacimiento, que la creación del alma tiene lugar con el nacimiento del cuerpo humano, y que con la muerte del cuerpo físico, el alma va al cielo, al infierno o al purgatorio.
El alma no se crea con el nacimiento. El alma es eterna y ocupa temporalmente un cuerpo físico.
El alma existe más allá de los mundos inferiores de materia, energía, espacio y tiempo.
El alma, cuando entra por primera vez en un cuerpo físico en forma humana y comienza su primera vida en la tierra, su estado de conciencia bordea lo ingenuo y lo inocente. Al principio cree en sus semejantes, pero a medida que experimenta una serie de vidas, a menudo se convierte en desconfiado y a veces también cae bajo la influencia de fuerzas negativas. Gradualmente se hace consciente de que solo él es responsable de sus actos.
Cada uno de nosotros es único, y diferente de los demás, porque es el resultado de una particular combinación de experiencias de esta vida y de las vidas pasadas.
El feto y el nacimiento
El feto es una máquina física. Es como un ordenador, que tiene su propia batería funcionando, y que parece estar vivo. Pero hasta que alguien no empieza a manejarlo, a trabajar con él, el ordenador no hará nada por sí mismo. Ese alguien que va a trabajar con él es el alma.
¿Qué hace el alma antes de entrar en el feto? A veces revolotea alrededor, y entra y sale del feto para acostumbrarse a él.
El proceso de nacer es más traumático que el de la muerte.
El alma se instala en el cuerpo físico con la primera respiración externa. Hasta que el alma entre en el cuerpo físico con la primera respiración, el cuerpo es solo una máquina física. El alma entra en el cuerpo con el primer hálito de vida. Con la primera respiración, el cuerpo se convierte en el templo del alma.
La Biblia dice que Dios insufló en el hombre el aliento de la vida, y el hombre se convirtió en un alma viviente.
La cuestión del aborto
Mucha gente cree que el alma se crea en el momento del nacimiento, y que interrumpir el proceso de gestación impide la creación de un alma.
Otros creen que el alma se crea en la concepción y que interrumpir la gestación es matar a un ser humano.
Estas razones son las que justifican que haya tanta resistencia al aborto.
Pero en los primeros meses de embarazo, el feto no se ha desarrollado hasta el punto que pueda respirar. Su corazón y sus pulmones no se han desarrollado y, por lo tanto, el aliento de la vida aún no ha entrado.
Cuando el feto está en un estado en el que, si naciera prematuramente, podría respirar por sí mismo, entonces debe permitirse el que nazca.
Los antojos
Los antojos que experimenta la mujer embarazada se explican porque el alma que ya se ha instado en el feto ya estuvo antes en otro cuerpo físico, probablemente no hace mucho y le gustaban ciertos alimentos. Pero esto no significa la existencia de alguna carencia nutricional.