“La conciencia es el ECK, pero no el propio Dios” (The Shariyat-Ki-Sugmad, libro 1, p. 130)
“El ECK es el corazón de la conciencia” (Paul Twitchell, Eckankar: Compiled Writings, volumen 1, p. 156)
“Todo es un estado de conciencia” (Paul Twitchell, Eckankar: Compiled Writings, volumen 1, p. 136)
“Todas las posibles situaciones psíquicas y humanas son estados de conciencia ya existentes”(The Shariyat-Ki-Sugmad, libro 2, p. 108)
“Los estados de conciencia del Alma cambian, pero el Alma nunca cambia” (The Shariyat-Ki-Sugmad, libro 2, p. 108)
“Estamos predestinados a movernos desde la ignorancia a la Realización de Dios. Sin embargo, no hay fecha de finalización de nuestro viaje a Dios” (Harold Klemp, Autobiography of a Modern Prophet, p. 441)
“El reino de Dios debe ser ganado cada día” (Harold Klemp, Autobiography of a Modern Prophet, p. 382)
Alma y conciencia
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Definición.
La conciencia es una facultad del Alma que está más allá de la mente, de la materia, la energía, el espacio y el tiempo. Por consiguiente, no es posible describir la conciencia ni el Alma, pues están en un nivel superior a la mente.
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Autoconciencia.
El Alma es el pensador de los pensamientos. El propio acto de pensar implica autoconciencia, porque todos los pensamientos son posibles solo a través de la autoconciencia.
Los pensamientos no tienen su origen en el cerebro ni en la mente, sino en el Alma, pero se manifiestan en la mente. El pensamiento se manifiesta como forma. Son causa y efecto, respectivamente. Pero la forma ya existe en la esencia del pensamiento, que es la conciencia.
Estados de conciencia
Cada uno de nosotros tiene su propio estado de conciencia que lo hemos ido creando a lo largo de nuestra vida. Lo que somos hoy es el resultado de todo lo que hemos sido y experimentado a través del tiempo. Diferentes experiencias producen diferentes estados de conciencia.
La raza humana en su conjunto también tiene un estado de conciencia, en nivel de aceptación. Esta capacidad cambia con el paso del tiempo. A veces se mueve espiritualmente. En otras ocasiones, hay un cambio a un estado inferior.
El Alma no cambia; solo cambia su estado de conciencia.
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Flexibilidad.
Un estado de conciencia es flexible en el sentido de que se hincha (se expande) y se encoge (se contrae). Algunos acontecimientos en nuestras vidas nos llenan de alegría y buena voluntad, otra manera de decir expansión de la conciencia. Otros eventos nos dejan suspicaces u hostiles o melancólicos; una contracción. Hay cambios temporales en el estado de conciencia de cada uno, así como también más duraderos. Así que tu estado de conciencia es un ser vivo.
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Aceptación del cambio.
Un estado de conciencia implica una cierta capacidad de aceptar el cambio. Eso incluye nuevos pensamientos y nuevos sentimientos, y el nuevo comportamiento y acciones que vendrán como resultado.
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Todos los estados de conciencia ya existen.
De la misma manera que todos los eventos y situaciones posibles ya existen, todos los posibles estados de conciencia también existen. Estos estados son como habitaciones de la casa de Dios. Estas habitaciones representa un número infinito de posibles experiencias, incluyendo las mentales y emocionales. Y como las habitaciones de cualquier casa, están fijas unas con respecto a otras.
El Alma es el ocupante vivo y activo de la casa de Dios. Cada habitación contiene los acontecimientos y circunstancias de la vida con infinitas situaciones ya existentes pero no activadas. Se activan cuando el Alma entra en la habitación y la magnetiza con su acción.
Para entrar en una habitación-estado, la conciencia debes aceptar las ideas y sentimientos que representa. Por ejemplo, si entra en el mundo astral, debes aceptar las ideas y sentimientos, es decir, creencias y fe, de ese estado astral de conciencia. Todo lo que uno ha deseado ya está presente y sólo espera ser correspondido por su fe.
Las dimensiones de la conciencia
La conciencia tiene dimensiones asociadas a los cinco primeros planos de existencia:
La conciencia unidimensional corresponde al plano físico.
La conciencia bidimensional corresponde al plano astral.
La conciencia tridimensional corresponde al plano causal.
La conciencia cuadrimensional corresponde al plano mental.
La conciencia del plano del Alma es la conciencia de la quinta dimensión. Más allá del plano del Alma la conciencia es no-dimensional.
Los diferentes estados de conciencia
Los estados de conciencia corresponden a los estados del Alma en los diferentes planos. Son los siguientes:
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Conciencia humana.
Es la conciencia centrada en el plano físico.
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Conciencia psíquica.
Es la conciencia relativa a los fenómenos psíquicos asociados a los niveles astral, causal y mental.
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Conciencia cósmica (o Realización mental).
Esta conciencia corresponde a la parte superior del plano mental. Se experimenta la Luz, pero no el Sonido.
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Auto-Realización (o Conciencia del Alma).
Es cuando la persona se reconoce como Alma, cuando tiene conciencia de sí mismo como ECK. Es la entrada del Alma en el plano del Alma, el primer plano espiritual puro, donde se contempla a sí misma como puro Espíritu, despojada de toda materialidad. Es el encuentro del Alma consigo misma, donde encuentra plena libertad. Es un estado de ver, conocer y ser. En este estado se da cuenta de quien es y qué misión debe cumplir. En este estado el Alma se reconoce a sí misma y comprende el verdadero objetivo de la vida.
Cuando uno alcanza la conciencia de la quinta dimensión, adquiere la percepción y comprensión de la ley de acción y reacción, la ley del karma. Se hace consciente de su interrelación con naciones, razas, civilizaciones, planetas, sistemas solares y finalmente con todo el universo. Llega a la percepción de que existe una cadena cósmica que comienza con él mismo y termina en el Sugmad, el Océano de Amor y Misericordia. Se da cuenta de la universalidad de la conciencia, y ya no busca el poder de los mundos inferiores.
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Realización de Dios (o Conciencia de Dios).
Es la realización de la Conciencia de Dios. El Alma se reconoce como chispa del ECK, el Espíritu Divino. El Alma se da cuenta de que es parte de la totalidad del ECK, no de Dios. Como una chispa divina del ECK, puede darse cuenta de que es el ECK mismo. Es el estado espiritual más alto. Es un estado de conciencia total, donde el Alma percibe y conoce todas las cosas. Es la unión de las naturalezas humana y divina. Se puede resumir así: la Realización de Dios es el estado de ver, conocer y ser desde el plano espiritual más elevado. Es un estado de maravilla y felicidad indescriptible. Es el destino final del Alma.
Esa es una definición. Llegar a ese estado es otra cosa, por supuesto. He aquí algunas pautas sobre cómo alcanzar la Realización de Dios:
Hacer todo en nombre del Mahanta o del ECK.
Hacer hasta el acto más pequeño con amor y atención a los detalles.
Dar a los demás el derecho de encontrar su propio camino hacia Dios.
“El conocimiento de la Divina Realidad es el comienzo de la Sabiduría” (El Shariyat-Ki-Sugmad, libro 2, p. 122).
“Siempre es posible ver a Dios. Pero debes hacer esto: repetir los nombres sagrados, y hacer todo tu trabajo en Su nombre, por amor a él y sin esperar recompensa. Entonces verás a Dios en toda su gloria” (Rebazar Tarzs en Stranger by the River, Paul Twitchell, p. 152).
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Estado de Akshar.
Este estado está más allá de la Realización de Dios. La Realización de Akshar es un estado impersonal, un dominio inimaginable.
La individualidad del Alma
“El estado de perfección es una condición de libre desarrollo de la identidad, a través de la continua aniquilación del ser inferior en todas sus formas por el Alma, a medida que viaja a través de todos los planos para alcanzar los mundos celestiales. Explorar la visión de la individualidad, que se esfuerza por estar libre de las cadenas del mundo inferior y de Kal, es lo que inevitablementpe permite el paso del estado de conciencia humana a la individualidad del Alma” (El Shariyat-Ki-Sugmad, libro 2, pp. 25-6).
Conciencia mística vs. Conciencia espiritual
(Extraído de El Shariyat-Ki-Sugmad, libro 1, p. 173)
Un ECKista no es un místico. Un místico es uno que nunca ha ido más allá de los mundos mentales. La conciencia espiritual en la que está por encima del plano del Alma. La conciencia mística solo alcanza el plano mental.
Cuando un místico alcanza el estado de conciencia de Samadhi, se convierte en uno con el Kal, pero cree que es uno con Dios. Esta es la razón por la que muchos dicen que la Divinidad es la pura nada, un desierto. Aquí el místico utiliza metáforas para explicar su experiencia.
En cambio, el chela de ECK no necesita explicación porque experimenta la Luz y el Sonido, y el Alma entiende instantáneamente lo que pasa en el mundo del Sugmad, y nunca lo cuestiona. Lo conoce y no lo llama religión ni filosofía.
Kal es el poder negativo, que actúa en los mundos inferiores, los que están por debajo del plano del Alma.
El Samadhi es la conciencia cósmica, un alto estado de conciencia (la parte superior del plano mental) que se alcanza con la meditación y donde se experimenta una unión o fusión con el universo. El Samadhi es un estado muy elevado, pero es un estado mental. Por lo tanto, está dentro de los dominios de Kal.
En Eckankar utilizamos la técnica de contemplación, y buscamos la autorrealización (la entrada del Alma en el plano del Alma) y la conciencia de Dios.
El hombre es una máquina muy peculiar
(El Shariyat-Ki-Sugmad, libro 2, pp. 61-2)
El hombre no piensa, no se mueve, o habla por su propia voluntad. Es una marioneta tirada aquí y allá por las cuerdas invisibles de los mundos astrales. Si entiende esto, puede aprender más sobre sí mismo y entonces, posiblemente, las cosas pueden empezar a cambiar para él. Pero si no puede darse cuenta y entender su completa mecanicidad, o si no desea aceptarlo como un hecho, no puede aprender nada del gran secreto del ECK, y las cosas no pueden cambiar para él.
El hombre es una máquina, pero una máquina muy peculiar. Es una máquina que, con las correctas circunstancias y con el tratamiento correcto, puede saber que es una máquina; y habiéndose dado cuenta completamente de esto, puede encontrar formas de cesar de ser una máquina. Un individuo que viaja por el sendero de ECK pronto aprende que es más que esto, que es un ser espiritual con control total sobre sus emociones y deseos. Pero antes de que pueda adquirir nuevos poderes y capacidades, debe desarrollar en sí mismo esas cualidades que sabe que están dentro de sí mismo. Esto lo hace a través de la guía del Mahanta, el Maestro Viviente de ECK.
Maya vs. Realidad
(Extraído de El Shariyat-Ki-Sugmad, libro 2, pp. 100-2)
La realidad absoluta es el ECK, el fundamento de todo lo que existe, lo universal.
Comparado con el ECK, las cosas parecen ilusorias -es decir, irreales- porque son solo aspectos particulares parciales, incompletos, desprovisto de sus conexiones con las otras cosas, y privadas de su relación fundamental, que es la verdadera realidad, el ECK.
Pero las cosas no son ilusorias. Son realidades, pero con un grado de realidad inferior a la realidad total, que es el ECK. Cuanto menos universal es una cosa, menor es su grado de realidad.
El hombre percibe la realidad de manera parcial e incompleta, y eso le produce la sensación de que lo que percibe no es la verdadera realidad, que es mera ilusión, maya. Pero la ilusión no es externa (objetiva), sino interna (subjetiva).
Maya forma parte de la conciencia humana. Debido a las limitaciones de esta conciencia, a veces el hombre confunde el efecto con la causa, la sombra con la sustancia, y lo parcial con la realidad última. Sin embargo, en su sentido profundo, maya es el aspecto creativo de la realidad de los mundos inferiores, que produce todos los aspectos de la civilización, incluyendo la cultura de las naciones.
Mientras vive en la conciencia de los planos inferiores, maya es parte del hombre. Pero cuando el hombre alcanza la conciencia del plano del Alma, entonces el chela ya no está bajo el alcance de maya. Llega a la percepción y al entendimiento de la ley de acción y reacción, la Ley del Karma. Entonces se hace consciente de la interrelación que tiene con toda la vida y con los mundos espirituales. Se hace consciente también de su interrelación con naciones, razas, civilizaciones, planetas, sistema solar y finalmente el universo entero. Llega a la percepción de una cadena cósmica que comienza con él y termina en el Sugmad. Se da cuenta de la universalidad de la conciencia y ya no busca las cosas ni el poder en los mundos inferiores.
“Las realidades inmutables solo pueden ser aprehendidas por el Alma; los sentidos solo pueden mostrar las copias transitorias e imperfectas de la realidad” (El Shariyat-Ki-Sugmad, libro 2, p. 122).
La unión del conocedor y lo conocido
(El Shariyat-Ki-Sugmad, libro 1, cap, 2, p. 28)
Por su naturaleza, el hombre sólo puede captar una partícula de la totalidad del Sugmad conociendo y experimentando el Estado de Dios, pero también puede realizarlo aún más plenamente vinculándose directamente con la Verdad de tal manera que el conocedor y el conocido sean uno. Esto es posible porque la conciencia humana es dual. El hombre tiene dos yoes: el ego humano, el yo del que es consciente primeramente, considerado erróneamente como su yo real; y el yo no fenoménico, el Yo Real, el Atma eterna, la divinidad dentro de él. Es posible que el hombre, si así lo desea y está dispuesto a hacer el esfuerzo y sacrificio necesarios, se realice e identifique con el Atma Sarup. Al hacer esto se identifica con, y entra en, el verdadero conocimiento de la totalidad del Sugmad.
La paradoja de la conciencia pura
(Extraído de El Shariyat-Ki-Sugmad, libro 2, pp. 32-3)
La conciencia pura [la ausencia total de pensamientos] es simultáneamente positiva y negativa, algo y nada, plenitud y vacío. Por lo tanto, la afirmación de que es una conciencia superior es completamente paradójica.
El lado positivo es que se trata de una conciencia real. Cuando el chela llega a ella, se encuentra que es esa paz que sobrepasa toda comprensión.
El lado negativo es que cuando uno vacía todos los objetos y contenidos de la mente, no queda nada. Lo que queda es mero vacío. Este es el lado temible de la conciencia pura. Deja a su participante lleno de terror y preguntándose dónde se ha extraviado. A menudo se le llama las “obras horribles de Kal”.
El pensamiento común para el aspecto positivo es que es sonido, y para el aspecto negativo es luz, la oscuridad. Esta es la oscuridad de Dios que tantos experimentan en el sendero hacia Dios. Es oscuridad porque todas las distinciones desaparecen, de la misma manera que en la oscuridad física.
La paradoja es, por lo tanto, que la luz es oscuridad y que la oscuridad es luz y sonido. La mayoría de los que han experimentado ambas cosas llegan a esta conclusión. Ellos poco pueden diferenciar entre lo positivo y lo negativo porque ambos tienen cualidades y ambas son las cualidades del ECK.
Las diferentes percepciones
(El Shariyat-Ki-Sugmad, libro 1, p. 123)
Antes de estudiar Eckankar, las montañas son montañas y los océanos son océanos. Sin embargo, con la visión del ECK a través de la guía del Maestro Viviente de ECK, entonces las montañas ya no son montañas y los océanos ya no son océanos. Más tarde, cuando se haya alcanzado ese estado de Realización de Dios, las montañas son de nuevo montañas y los océanos son océanos. Sin embargo, es un estado diferente de conciencia, porque ahora se reconocen por lo que son, nada más. No se da importancia ni a las montañas ni a los océanos porque ahora son parte de la realidad de los mundos de la materia.
El ser inferior
"El ser inferior debe aprender que no puede existir en la eternidad, ya que pertenece al Kal Niranjan. Puesto que el Alma no pertenece a los mundos inferiores excepto para vivir en ellos temporalmente, entonces toda Su comunicación debe ser con el ECK" (El Shariyat-Ki-Sugmad, libro 1, p. 176).
"El estado de perfección es una condición de libre desarrollo de la identidad, a través de la continua aniquilación del ser inferior en todas sus formas por el Alma, a medida que viaja a través de todos los planos para alcanzar los mundos celestiales. Explorar la visión de la individualidad, que se esfuerza por estar libre de las cadenas del mundo inferior y de Kal, es lo que inevitablemente permite el paso del estado de conciencia humana a la individualidad del Alma" (El Shariyat-Ki-Sugmad, libro 2, pp. 25-6).